El hundimiento

Vingegaard sentencia el Tour en el peor día de Pogacar. Gall se impone en Courchevel
El hundimiento
Banner de Pollería Ainhoa en Bilbao

El hundimiento de Pogacar era algo que pocos esperaban pero que ha llegado hoy. Todos los grandes campeones han tenido un momento en el que nada funcionaba, en el que parecían desprovistos de su magia. Todo héroe se ha visto alguna vez expuesto a su kryptonita. Y en el caso de Tadej Pogacar (UAE), esa kryptonita viene de Dinamarca. Jonas Vingegaard ha dado el golpe definitivo al Tour de Francia en la etapa con final en Courchevel, una jornada con cuatro subidas puntuables, incluyendo el interminable Col de La Loze. Si bien la victoria de etapa ha correspondido al austriaco Felix Gall (AG2R), que ha subido de maravilla, toda la atención se ha centrado en el mal día de Pogacar.

El esloveno ha vivido el peor día de su carrera. Tras el varapalo de ayer, los fans más acérrimos del corredor de UAE fantaseaban con la posibilidad de verle lanzando un ataque lejano para recuperar la iniciativa, para al menos llegar cerca de Vingegaard al sábado. Se esperaban fuegos artificiales y lo que se ha terminado por ver ha sido una explosión. A decir verdad, el día ha empezado mal para el esloveno, que se ha caído tras hacer el afilador. Una caída aparentemente sin importancia pero que le ha dejado marcas en los brazos y en las rodillas, sangre fresca y luego seca, detalles que han hecho de su estampa la viva imagen del sufrimiento ciclista.

Fuga numerosa y de calidad

Por delante se han ido más de 30 corredores, incluyendo 2 compañeros del líder, Benoot y Kelderman, y dos de Pogacar, Soler y Majka. Además, se han filtrado corredores con interés en el top 10, nuestro txirrindulari Pello Bilbao (Bahrain), Simon Yates (Jayco) y el a la postre ganador, Felix Gall. La fuga ha perdido unidades poco a poco en los interminables 28 kilómetros del Col de La Loze, pero han subido fantásticamente. Ineos ha querido trabajar por detrás pero ni Fraile ni Castroviejo han logrado recortar demasiado. Y cuando todavía el ritmo era llevadero, se ha quedado Pogacar. Rodríguez tampoco ha tenido su día y en un abrir y cerrar de ojos, UAE se ha ha visto trabajando por el podio de Yates mientras Soler cuidaba de Pogacar. «Estoy fundido», decía por la radio. Y todos podíamos verlo.

Por delante se ha marchado Gall, dejando ver el enorme escalador que es. Yates se ha mantenido a 20 segundos, con Pello cerca y Pogacar hundiéndose poco a poco. Aunque había dudas sobre sus habilidades como bajador, Gall ha gestionado muy bien el descenso y se ha impuesto en Courchevel. La rampa final nos ha dejado bellas imágenes de ciclistas dándolo todo. Pello Bilbao se ha dado el gusto incluso de dejar atrás al líder en los últimos metros.

Esos últimos metros han sido una tortura y una prueba de carácter para Pogacar. El esloveno ha entrado a 7:37 del ganador y aunque mantiene la segunda plaza en la general, está ya a 7:35 de Jonas Vingegaard. Es la mayor distancia a estas alturas de Tour desde 1981, cuando Berarnd Hinault aventajaba en 9:39 a Van Impe.  El Tour está sentenciado, larga vida al Tour.

Sigue el desenlace de la carrera en Radio Popular, de la mano de Malda Bikes. En Malda tienen todo lo que un cicloturista puede necesitar un cicloturista.

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