El paisaje de la semana nos llega desde la tranquila y encantadora zona de Masustegui, donde la noche se viste de magia mientras la luna llena, tímida al principio, se abre paso entre las densas nubes que cubren el cielo. Su luz plateada dibuja siluetas caprichosas en las fachadas de las casas y acaricia con suavidad las copas de los árboles que rodean el lugar. La atmósfera es serena, y el leve susurro del viento acompaña la escena, como si la naturaleza entera guardara silencio para contemplar el espectáculo celestial. Es una instantánea que parece salida de un sueño, donde la luna se convierte en la protagonista de un paisaje que invita a la calma y a la contemplación.