El Ayuntamiento de Bilbao ha concluido la construcción de un nuevo rocódromo en Uretamendi, una instalación de escalada en baja altura que ha contado con una inversión de 52.296 euros y se ha ejecutado en un plazo de seis semanas.
La obra se ha llevado a cabo tras una petición vecinal incluida en el Plan Auzokide, con el objetivo de habilitar un espacio deportivo, recreativo y educativo que impulse la actividad física y la convivencia, especialmente entre la población joven.
Una instalación tipo boulder en el Distrito 7
El nuevo rocódromo, de tipo ‘boulder’, se ubica en el Centro de Educación de Personas Adultas de Uretamendi, dentro del Distrito 7 de la ciudad. El Consistorio ha señalado que la actuación también ha servido para “poner en valor” la zona deportiva ya existente.
Además de sumar un nuevo equipamiento, el Ayuntamiento destaca que la intervención ha mejorado la funcionalidad, la seguridad y la estética del entorno, con un espacio accesible para personas de distintas edades y niveles.
40 metros cuadrados escalables y más de 300 presas
La estructura dispone de una superficie escalable aproximada de 40 metros cuadrados, distribuida en un formato semicircular de 13,5 metros de longitud y 2,60 metros de altura. Incluye diferentes planos e inclinaciones progresivas que permiten un uso variado y dinámico.
La instalación cuenta con más de 300 presas y volúmenes y se ha ejecutado con materiales de alta durabilidad para garantizar su resistencia y facilitar el mantenimiento en un espacio exterior.
Pavimento amortiguador y un mural artístico
Para reforzar la seguridad durante la práctica, se ha instalado un pavimento continuo de caucho amortiguador en la zona de caída. La intervención se ha completado con una mejora estética que incorpora un mural artístico integrado en el rocódromo y en los muros colindantes, además de la pintura decorativa de las gradas, convirtiendo el espacio en un entorno más atractivo y acogedor.