En la imagen de esta semana el cielo se lleva todo el protagonismo: una franja de luz intensa en el horizonte abre paso a una paleta de rosas, naranjas y violetas que se estira bajo una manta de nubes grises. Al fondo, la silueta de las montañas —con cumbres blanqueadas— recorta el amanecer como si Bilbao estuviera encajado entre dos mundos: el de la ciudad y el del paisaje.
En primer plano asoman tejados rojizos y el perfil oscuro de una ladera, mientras el centro urbano empieza a encenderse con puntos cálidos de farolas y ventanas. A la derecha destaca un rascacielos de vidrio iluminado por dentro la Torre Iberdrola, como un faro vertical que marca el ritmo moderno del skyline frente a la calma del valle y las colinas.