El peligro de los ultras en Bérgamo

La policía italiana recomienda a la afición rojiblanca no visitar unos cuantos emplazamientos en la ciudad lombarda
El peligro de los ultras en Bérgamo

Los 1.500 seguidores que viajan con el Athletic a Bérgamo deberán seguir una serie de recomendaciones para evitar cualquier tipo de conflicto con la afición ultra del Atalanta, rival de los leones en la séptima jornada de la UEFA Champions League.

La policía italiana ha indicado una serie de lugares a evitar por parte de la afición zurigorri: Grada Norte del estadio (Curva Nord); Grada Sur del estadio (Curva Sud); Grada Este del estadio (Tribuna Rinascimento); Viale Giulio Cesare; Piazzale dello Sport; Via dei Celestini; Pub/Bar «Il Baretto»; Barrio de Redona; Barrio de Conca Fiorita; Barrio de Borgo Santa Caterina; Via Corridoni; Via Bianzana. Además, también se pide evitar el Barrio de Monterosso por la tarde.

La curva norte

Los ultras del Atalanta se agrupan en la curva norte del estadio de Bérgamo. Un sector que tiene un largo historial de problemas. El pasado mes de mayo, uno de sus seguidores radicales fue asesinado en un bar de la ciudad lombarda por otro seguidor del Inter durante una reyerta.

Entre los varios incidentes en los que se ha visto envuelto este grupo, destaca lo acaecido en julio de 2013, durante la fiesta de los aficionados, un grupo de seguidores del Atalanta utilizó un tanque (vehículo de orugas) para aplastar coches que llevaban los colores de equipos rivales, específicamente del Brescia y la Roma.

Historia

La grada organizada del Atalanta nace en 1971 con Amici di Atalanta, un grupo que se sitúa primero en la Curva Sud y al año siguiente pasa a la Curva Nord. Su idea iba a contracorriente del fenómeno ultra: apoliticismo, rechazo de la violencia y convivencia con aficiones rivales, incluso con ambiente de camaradería en los desplazamientos.

Pero esa línea “moderada” dura poco. A mediados de los 70 se producen escisiones y aparecen grupos más propios del ultra italiano, como Brigate Neroazzurre (BNA) o la Fossa, con un clima de radicalización, peleas y una cultura de rivalidades más dura, además de tensiones ideológicas dentro del propio movimiento.

Con el paso de los años y ya cerca del cambio de siglo, la escena se reagrupa y pierde parte de aquella fragmentación: surge la Curva Nord Bergamo 1907, presentada como una estructura apolítica y con un perfil, en general, menos violento que en las décadas anteriores.

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