Iñigo Lekue ha comparecido en la víspera del duelo de Champions ante el Sporting de Portugal con un mensaje doble: realismo por la Liga y ambición en Europa, con San Mamés como impulso para dar un paso grande. El defensa ha verbalizado el contraste sin rodeos: “La Liga es una obligación… pero el partido de mañana es una ilusión”. En esa línea, ha explicado que el vestuario trata de separar contextos para llegar con energía a una cita que puede cambiar el tono de la temporada.
“La última bala” en casa y con la gente
Lekue ha puesto en valor el escenario: “Hemos llegado a lo que queríamos, a jugarnos la última bala en casa, dependiendo prácticamente de nosotros mismos, con nuestra gente”. La idea se repite como motor: convertir el partido en un punto de inflexión desde la grada y el césped. El jugador ha ido un paso más allá al hablar de lo que significaría seguir en Europa: “Si mañana conseguimos una victoria y logramos el pase… es algo prácticamente histórico en el club”.
La afición, un factor que no se negocia
Sobre el ambiente, Lekue ha dado por hecho el empuje: “A San Mamés y a los Atleti Sales no hace falta pedirles que animen al equipo, porque siempre lo hacen”. Y sobre el calendario, ha admitido que competir en varias competiciones puede ser “un arma de doble filo”, pero mantiene la ambición del grupo.