Más de 300 trabajadores de Tubos Reunidos se han concentrado este jueves en las inmediaciones del Palacio Euskalduna de Bilbao para acompañar al comité de empresa en una nueva reunión sobre el ERE que afecta a 301 empleados. La empresa ha decidido trasladar el encuentro a la capital vizcaína, en lugar de celebrarlo en la planta de Amurrio, donde se venían desarrollando las negociaciones.
Desde antes de las ocho y media de la mañana, la plantilla ha comenzado a congregarse tras una pancarta con el lema “Tubos Reunidos borrokan. Kaleratzerik ez”, en una jornada que también ha coincidido con una nueva huelga de 24 horas.
Seguimiento “total” de la huelga en Amurrio
Según el comité, la huelga ha tenido un seguimiento “total” en la planta alavesa. La convocatoria también se ha planteado en la factoría de Trapagaran, aunque en este caso promovida por la minoría sindical formada por ESK y LAB.
El presidente del comité en Amurrio, Andrés García, ha mostrado su satisfacción por el respaldo recibido y ha asegurado que la plantilla ha decidido acompañar a sus representantes pese al cambio de ubicación. Según ha señalado, los trabajadores acudirán allí donde se celebren las reuniones.
Malestar por el cambio de escenario
Desde el comité han explicado que el traslado a Bilbao ha sido una “sorpresa”. Hasta ahora, los encuentros se habían celebrado en la fábrica de Amurrio y, según los representantes sindicales, la empresa había rechazado previamente la posibilidad de reunirse en Trapagaran alegando que el acta fijaba la planta alavesa como sede de las negociaciones.
La reunión sobre el ERE ha comenzado a las diez de la mañana y, posteriormente, está prevista otra cita para abordar la modificación de las condiciones de trabajo. La concentración se mantendrá frente al Euskalduna hasta las dos y media de la tarde.
Las propuestas de la empresa
En este nuevo encuentro, el comité volverá a exigir la retirada del expediente de regulación de empleo, a pesar de que la empresa mejoró su oferta en la última reunión.
La propuesta contempla, para trabajadores de entre 60 y 62 años, un plan de rentas del 65% del salario bruto, incluidos pluses y EPSV, además de un Convenio Especial de la Seguridad Social hasta los 61 años.
En el caso de las bajas voluntarias, se mantienen 30 días por año trabajado con un tope de 18 mensualidades, añadiendo 1.500 euros extra por año con un máximo de diez ejercicios. Para el personal eventual, la indemnización se eleva de 25 a 28 días por año trabajado, con un límite de 12 mensualidades.