Bilbao y Leioa serán los primeros municipios en contar con proyectos innovadores en materia de vivienda. El Gobierno Vasco ha dado un paso decisivo para paliar la crisis de vivienda en Euskadi mediante una solución arquitectónica innovadora: el aprovechamiento de edificios públicos ya existentes para crecer en altura. El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha presentado seis anteproyectos que permitirán la creación de 189 nuevos apartamentos dotacionales en diversas localidades vascas.
Estrategia frente a la crisis de oferta residencial
Durante una jornada sobre arquitectura joven celebrada en el BAT B Accelerator Tower de Bilbao, Itxaso ha subrayado la necesidad de duplicar el ritmo de construcción en la comunidad. El consejero ha recordado que, mientras en 2007 se levantaban 15.000 viviendas anuales, la cifra actual apenas alcanza las 5.000.
Ante la previsión de que en la próxima década se creen 100.000 nuevos hogares, el Ejecutivo apuesta por «recrecer» la ciudad consolidada. Esta estrategia busca ampliar el parque de alquiler sin necesidad de consumir nuevo suelo, optimizando los recursos urbanos actuales mediante la construcción de plantas adicionales sobre inmuebles de titularidad pública.
Ubicación de los nuevos alojamientos en Bizkaia
En el territorio histórico de Bizkaia, los proyectos piloto se centrarán en Bilbao y Leioa. En la capital vizcaína, la intervención se realizará en el barrio de Miribilla, concretamente en la calle Claudio Gallastegui. Allí se proyecta la creación de 28 alojamientos construidos con madera contralaminada, destinados a dar cobijo a unas 40 personas.
Por su parte, en Leioa, la actuación se localizará en la avenida Elexalde. El anteproyecto contempla el levante de nuevas plantas sobre un edificio de 2019 para sumar 34 apartamentos adicionales. En este caso, se utilizará un sistema estructural de acero ligero para garantizar la viabilidad técnica de la ampliación.
Plazos y previsión de entrega de llaves
La hoja de ruta marcada por el Departamento de Vivienda establece que la licitación de los proyectos de ejecución y las obras se realice en 2027. Si los plazos administrativos y urbanísticos se cumplen según lo previsto, los trabajos de construcción podrían arrancar en 2028.
Teniendo en cuenta que el tiempo estimado de ejecución de estas obras es de unos 18 meses, el consejero Denis Itxaso ha fijado el horizonte de finalización y entrega de los inmuebles entre los años 2029 y 2030. Esta iniciativa forma parte de un plan más ambicioso que pretende actuar sobre 65 edificios públicos para generar hasta 2.000 alojamientos en el futuro.