Las empresas mayoristas presentes en Mercabilbao aportaron durante 2025 un total de 346,04 toneladas de alimentos al Banco de Alimentos de Bizkaia, reforzando una alianza que combina solidaridad, eficiencia logística y lucha contra el desperdicio alimentario. Esta cifra representa el 53,6% del total gestionado dentro del recinto por el Banco de Alimentos y consolida una dinámica de colaboración que ha ido creciendo en los últimos años.
Más de 645 toneladas gestionadas
A lo largo del pasado ejercicio, el Banco de Alimentos gestionó 645,6 toneladas de productos en las instalaciones de Mercabilbao. Esta cantidad supone casi una cuarta parte de las 2.603 toneladas anuales que la entidad ha distribuido en el conjunto del territorio.
Desde 1997, Mercabilbao cede 68 metros cuadrados de superficie al Banco de Alimentos para facilitar la clasificación y redistribución de productos frescos. Este espacio permite canalizar excedentes y donaciones procedentes de los operadores del mercado, optimizando recursos y reduciendo pérdidas.
Recuperación de niveles
En 2025, un total de 25 mayoristas han participado activamente en la iniciativa, recuperando cifras de colaboración previas a la pandemia. El incremento en las aportaciones refleja, según han destacado desde Mercabilbao, una mayor concienciación del sector y la consolidación de una red estable de cooperación.
El director general de Mercabilbao, Aitor Argote Ibáñez, ha subrayado el “valor estratégico” de esta alianza, capaz de generar un impacto real y medible. “Cada tonelada recuperada es una oportunidad para apoyar a quienes más lo necesitan y para avanzar hacia un modelo alimentario más responsable”, ha señalado.
Eficiencia, sostenibilidad y compromiso social
Desde la unidad alimentaria bilbaína insisten en que el objetivo es seguir creciendo en eficiencia, sostenibilidad y solidaridad, aprovechando al máximo los alimentos disponibles. Consideran que se trata de una obligación ética y también de una necesidad ambiental.
La colaboración entre mayoristas y Banco de Alimentos permite reforzar la seguridad alimentaria en Euskadi, mejorar la circularidad del sistema y reducir el desperdicio, generando un impacto directo en miles de familias de Bizkaia.