Orduña ha culminado la decoración de los hastiales de la Plaza de los Fueros con la instalación del último panel mural en sus soportales. La ciudad cierra así una iniciativa iniciada en 2012 y completa una galería formada por 15 murales realizados por 13 artistas de la comarca en un conjunto que suma 455 metros cuadrados de pintura.
La presentación se ha celebrado bajo las obras recién incorporadas, con presencia de medios de comunicación y representantes institucionales. En el acto han participado también los tres coautores de la zona ahora terminada: Porrilló, David Abajo y Leire Sainz de Aja.
Un proyecto artístico único
El alcalde de Orduña, Iker Santocildes, ha subrayado el valor de un proyecto que ha necesitado tiempo, continuidad y apoyo institucional para hacerse realidad. El regidor ha destacado la implicación del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia y los fondos europeos, además del trabajo desarrollado por los artistas de la comarca.
Según sus promotores, el resultado final convierte este espacio en un conjunto artístico sin equivalente en Europa, al integrar una gran superficie pictórica en los soportales medievales de la plaza.
El origen de la palabra hastial
Uno de los elementos más singulares del proyecto es el propio término hastial. La palabra, recogida por la Real Academia Española, define la parte superior triangular de una fachada y, por extensión, toda ella. Su origen documentado se sitúa precisamente en Orduña, donde aparece en textos de la Chancillería de Valladolid del siglo XV para referirse a los soportales de la plaza.
Ese vínculo histórico refuerza el valor patrimonial de una intervención que no solo embellece el entorno, sino que también recupera una seña de identidad propia de la ciudad.
Plaza medieval clave en Euskadi
La Plaza de los Fueros está considerada la plaza ferial de origen y desarrollo medieval más importante de Euskadi. Su configuración como espacio porticado se remonta al siglo XIII, doscientos años antes de que este modelo de soportales se extendiera por otras villas vascas.
Además, el Conjunto Histórico-Monumental de Orduña, del que forma parte la plaza, fue declarado Bien Cultural en 1997. En este espacio de 70 por 70 metros, los hastiales acogen ahora de forma completa los quince murales de gran formato.
Nuevo atractivo turístico
Los murales ya se han incorporado al programa de visitas guiadas de Orduña, lo que refuerza el valor cultural y turístico del entorno. Los soportales de la plaza se convierten así en un nuevo recurso para dinamizar el Casco Histórico, complementando la actividad del comercio y la hostelería local.