La imagen de esta semana transmite una Donostia tranquila y abierta, con el río Urumea ocupando casi todo el encuadre y guiando la vista hacia un puente de piedra de varios arcos. Uno de los athleticzales presentes en la capital de Gipuzkoa nos manda esta instantánea en la que a ambos lados aparecen los paseos fluviales, las fachadas urbanas clásicas y los árboles todavía desnudos, en una escena muy serena, de luz suave y cielo limpio.
Buscando referencias sobre ese entorno, todo apunta a que la foto recoge el puente de Santa Catalina, uno de los pasos históricos sobre el Urumea. El actual puente de piedra data de 1872 y se caracteriza por sus cuatro arcos; además, desde esa zona hay vistas directas hacia el Kursaal, el edificio diseñado por Rafael Moneo, concebido como dos cubos translúcidos junto a la desembocadura del río e inaugurado en 1999.