Sindicatos dicen que la huelga demuestra que la sociedad «no va a ceder» en exigir un SMI propio

Defienden que el salario mínimo propio es "una medida necesaria y viable" y critican el "desprecio" de patronal y gobiernos vasco y navarro
Sindicatos dicen que la huelga demuestra que la sociedad «no va a ceder» en exigir un SMI propio
Manifestación / Europa Press
Banner de Laugelu en Bilbao

Los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru han afirmado que el «éxito» de la huelga general y las movilizaciones «masivas» de este pasado martes «demuestran que la sociedad vasca no va a ceder en la reivindicación de un SMI propio de 1.500 euros» y han considerado que «el clamor social debe obligar a gobiernos y patronales a avanzar de modo inmediato en su implantación».

En un comunicado, los sindicatos convocantes han manifestado que la huelga general de este martes ha sido «una demostración de fuerza de la clase trabajadora vasca».

Estas centrales sindicales ha recordado que hace más de un año se puso en marcha la dinámica por un salario mínimo «acorde con la realidad del país» porque el SMI estatal «no alcanza para hacer frente a los precios de la alimentación, de la electricidad, de la vivienda», porque «elevar el salario mínimo es una medida que combate la brecha salarial machista y racista» y porque «hay que poner pie en pared ante la devaluación de los salarios, la destrucción del empleo industrial y una patronal que está obteniendo unos beneficios récord».

Tras defender que el salario mínimo propio es «una medida necesaria, justa y viable», han criticado que la patronal y los gobiernos «despreciaron la iniciativa sindical y se pusieron de acuerdo para cerrar las dos vías que habían puesto en marcha: la vía de la negociación colectiva y la vía política».

En esa línea, han asegurado que «gracias al 17M se han vuelto a abrir ambas vías». Así, han indicado que, mediante la huelga, la sociedad vasca «ha defendido con firmeza la reivindicación del SMI propio y los sindicatos convocantes han subrayado que hoy estamos más fuertes que ayer, y tanto los partidos políticos como las patronales se han dado cuenta». «No pararemos hasta conseguir el objetivo», ha advertido.

Asimismo, han recordado que «las vías políticas están abiertas», en los parlamentos vasco y navarro y en el Congreso de Madrid. «Hay posibilidades de modificar el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, una vía que está más abierta que nunca tras la huelga general», han asegurado.

Los sindicatos han dicho que los gobiernos vascos y navarro, así como el conjunto de los partidos políticos, «deben impulsar la modificación legal necesaria para que ambos gobiernos adquieran la competencia de regular un SMI superior al estatal».

«Hay que ampliar la capacidad de decidir de las instituciones de Hego Euskal Herria sobre las condiciones de vida y de trabajo de la clase trabajadora», han instado, para sostener que los sindicatos van a insistir en todos los ámbitos para que prospere su iniciativa.

En ese sentido, han recordado que, a corto plazo, prevén la presentación de una proposición de ley en el Congreso de los Diputados por parte de varios partidos políticos que posibilitaron la investidura de Pedro Sánchez como presidente.

Además, han apuntado que las negociaciones con Confebask y la patronal CEN se deberán dar de forma paralela y que están convocadas reuniones para ello, el 24 y 25 de marzo, respectivamente, «para establecer un SMI de 1.500 euros para las personas empleadas».

«ÉXITO» DE LA HUELGA GENERAL

Los sindicatos han señalado que el «éxito» de la huelga general se puede medir por «el nivel de activación sindical y social que ha logrado la adhesión de 1.700 comités de empresa, cientos de asambleas en los centros de trabajo, 136 comités de huelga en pueblos y barrios, más de 100.000 personas en las seis manifestaciones del mediodía y decenas de miles en las 85 manifestaciones celebradas por la tarde».

Además, han destacado «el impacto mediático, social y político» que ha tenido. «El 17M no fue un día normal. La voz de la clase trabajadora vasca se ha escuchado en los centros de trabajo y en la calle. El salario mínimo propio y en general el reparto de la riqueza se ha situado en el centro del debate político y social», han concluido.

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