El Athletic Club se llevó la victoria en San Mamés tras imponerse a un Betis que reaccionó en el tramo final, pero no logró evitar el triunfo rojiblanco. Los de Valverde dominaron gran parte del encuentro y supieron resistir el empuje visitante en los últimos minutos para sumar tres puntos de peso.
Valverde se decantó por el siguiente once: Simón; Yuri, Laporte, Vivian, Lekue; Galarreta, Rego; Berenguer, Sancet, Iñaki Williams y Guruzeta. El delantero donostiarra recuperó la titularidad tras partir desde el banquillo en los últimos compromisos frente a Girona y Barcelona, volvió este domingo al equipo inicial para medirse al Betis. Suma 13 tantos en lo que va de curso, 6 de ellos en Liga. Lekue, en el lateral derecho; Valverde mantiene su particular rotación en el costado derecho de la zaga y, en esta ocasión, frente al conjunto de Pellegrini, fue Iñigo Lekue quien asumió esa demarcación. Y Jauregizar se quedó fuera del once después de haber sido titular en todos los partidos ligueros salvo el último ante el Elche, al que no acudió por lesión.
Sancet apareció
El Athletic arrancó el encuentro con mucha intensidad, marcando el ritmo desde el inicio y empujando al Betis hacia su propio campo. Los rojiblancos generaron varias aproximaciones en los primeros minutos, aunque les faltó precisión en el último pase. Sancet asumió galones desde el comienzo, participando en la creación y también en la presión, mientras Yuri sorprendía con un disparo lejano que rozó el poste. Las primeras ocasiones claras no tardaron en llegar, con Laporte avisando tras un saque de esquina y el propio Sancet probando a Pau López, que respondió con solvencia.
Con el paso de los minutos, los de Valverde mantuvieron su dominio gracias a una presión alta y a su superioridad en los duelos individuales. El Betis intentaba enfriar el partido con posesiones largas, pero se encontraba una y otra vez con el buen entramado defensivo del Athletic, liderado por un sólido Laporte. La insistencia rojiblanca tuvo recompensa en el minuto 26, cuando Vivian culminó una gran jugada colectiva tras recuperación en campo propio, definiendo con precisión para firmar el primer bacalao del encuentro. El tanto reforzó a los leones, que siguieron controlando el partido, bajando ligeramente el ritmo pero sin perder el orden.
Lejos de conformarse, el Athletic volvió a golpear poco después con una acción de gran calidad. Galarreta dibujó un pase picado magistral para superar a la defensa verdiblanca y habilitar a Iñaki Williams, que asistió con precisión a Sancet para que este anotara un auténtico bacalao. Antes del descanso, Guruzeta tuvo una ocasión muy clara tras un error en la zaga del Betis, pero no llegó con la suficiente determinación y el portero se adelantó. El conjunto bilbaíno cerró el primer tiempo con autoridad, sabiendo gestionar su ventaja ante un rival que apenas logró inquietar a Simón.
Sufriendo hasta el final
El segundo acto arrancó con un Betis más activo tras los cambios, buscando recortar distancias y generando más presencia en campo rival. Sin embargo, el Athletic logró recomponerse con las entradas desde el banquillo, recuperando el control del centro del campo y gestionando mejor los tiempos del partido. Berenguer probó fortuna con un potente disparo que obligó a intervenir a Pau, mientras que en defensa destacaron un seguro Unai Simón y un imperial Laporte, clave para frenar las intentonas verdiblancas.
Con el paso de los minutos, el conjunto de Pellegrini fue creciendo y empezó a inquietar con más insistencia. Simón tuvo que emplearse a fondo en varias acciones, especialmente ante un disparo peligroso de Abde, mientras la grada de San Mamés empujaba con fuerza en un tramo cada vez más tenso. El Athletic, por su parte, trataba de contemporizar y aprovechar alguna contra, aunque sin acierto en la finalización.
El partido se agitó en los últimos minutos, cuando el Betis logró recortar distancias con un tanto de Fornals de falta directa y, poco después, otro de Bakambu que metía el miedo en el cuerpo a los locales. A partir de ahí, los de Valverde se vieron obligados a resistir el empuje final visitante, tirando de oficio para proteger la ventaja. En el tiempo añadido, el Athletic supo jugar con inteligencia, manteniendo la posesión y consumiendo segundos clave para asegurar un triunfo trabajado ante un rival que no dejó de insistir hasta el final. El Athletic se sitúa con 38 puntos, y ya mira hacia arriba.