El Athletic sigue sin levantar cabeza. Ni la jornada retro, ni San Mamés, ni la vuelta de Nico al once. No hay soluciones para un equipo que sigue naufragando esta temporada. El Villarreal fue muy superior al equipo bilbaíno ante una pobre entrada en La Catedral donde apenas se dieron cita 42.981 espectadores. Con la elástica inspirada en la que vistieron los zurigorris durante la época de 1970 a 1975, el equipo bilbaíno volvió a encajar y ya son 21 partidos consecutivos sin dejar la portería a cero. Con el 0-2 al descanso llegó la pitada como hace tiempo que no se escuchaba en el feudo zurigorri. La afición dijo «basta» ante la pobre imagen vista por enésima vez este curso.
Valverde optó por introducir tres cambios, uno por línea, en el once con respecto al desastre de Getafe. En la zaga, Lekue entró en el lateral diestro desplazando a Vivian al centro de la defensa junto a Laporte. En el doble pivote, Ruiz de Galarreta recuperó su sitio junto a Jauregizar. Arriba, Nico Williams volvió a ser titular 10 jornadas después tras superar los problemas de pubalgia. Iñaki, Sancet y Guruzeta completaron el ataque zurigorri. En su regreso a La Catedral, Marcelino García Toral apostó por incluir algunas variantes tras la derrota en Montilivi. Gerard Moreno y Oluwaseyi formaron la dupla atacante con Alfon y Buchanan por las bandas.
Sin especular
El duelo retro de San Mamés arrancó con el Athletic dominador y el submarino amarillo esperando su oportunidad al contragolpe. Así llegó el primer acercamiento por banda izquierda con Cardona llegando a línea de fondo, pero Alfon no pudo acertar con su remate por el buen hacer de Vivian tapando el golpeo. Ritmo y constantes ataques por parte de ambos equipos. Ninguno especulaba con el balón. Pape Gueye tampoco se lo pensó desde la frontal. Magistral disparo del senegalés que sacó con la punta de los dedos Unai Simón. El mayor peligro de los leones llegó con Yuri. Primero con un potente chut con su pierna menos hábil desde fuera del área y más tarde con una sensacional volea que paró Luiz Júnior tras un gran pase de Galaxy.
Un Villarreal punzante
Los contragolpes groguets hacían mucho daño a un Athletic valiente arriba. Uno de ellos fue definitivo. Extraordinaria transición del Villarreal con pases al primer toque que dejaron a Oluwaseyi sólo por derecha. El delantero amarillo cruzó el pase a placer para la llegada de Sergi Cardona, que definió con una vaselina ante la salida de Simón. Runrún en la grada de La Catedral ante un nuevo mazazo. Además de golpe moral, para Laporte también supuso un duro golpe físico tras chocar cabeza con cabeza con Gerard Moreno. Tanto el central como el delantero tuvieron que ser atendidos por sendas brechas. Llegó la reacción rojiblanca, pero los intentos de Yuri y Jauregizar se fueron rozando el poste.
Regalo de última hora
Por si fuera poco, el Villarreal asestó un segundo golpe al filo del descanso. Un error grosero de Lekue que, como último hombre, intentó hacer un incomprensible sombrerito a Alfon. Riesgo innecesario que pagó caro. El extremo visitante se llevó la pelota y definió ante Simón para poner el 0-2 en el último suspiro. El equipo era un flan. Un manojo de nervios. La sensación de debilidad quedaba patente en cada acción defensiva. Pitada como hace tiempo que no se escuchaba en el feudo zurigorri. La afición dijo «basta» ante la pobre imagen vista por enésima vez esta temporada en San Mamés.
Más cerca del tercero
El error de Lekue le costó la sustitución al descanso. En su lugar entró Gorosabel. Aunque el Athletic quiso meter una marcha más en busca del gol que redujera las diferencias, los groguets seguían presentando claro peligro en sus ataques. Simón salvó el tercero ante Buchanan tras una nueva contra. El tercer gol del submarino amarillo estaba más cerca que el primero local. También la tuvo Alfon con otra jugada de libro. Laporte de cabeza fue de los pocos en inquietar al guardameta visitante.
Arreón final sin premio
El Villarreal seguía jugando a placer y haciendo gala de su superioridad técnica, y también de confianza. Mikautadze casi marca uno de los goles de la temporada tras un regalo de Laporte con el que buscó sorprender a Simón, adelantado, desde medio campo. El balón se fue por centímetros por encima del travesaño. De la nada, apareció una oportunidad de oro para puntuar a pesar del mal partido. Guruzeta marcó en el 83 tras un gran pase de Yuri, el mejor león con diferencia, que empujó al fondo de las mallas. Con un San Mamés plagado de calvas por los aficionados que habían abandonado el campo, el Athletic lo intentó con más corazón que calidad. Pidieron penalti en una caída de Laporte dentro del área. Pero no fue suficiente. Un palo más que deja al equipo con 38 puntos, 6 por encima del descenso.