Los Premios Arizmendiarrieta Sariak Bizkaia reconocen a empresas y entidades que destacan por aplicar el Modelo Inclusivo Participativo de Empresa (MIPE) y por integrar valores humanistas en su gestión.
El Modelo Inclusivo Participativo de Empresa (MIPE) es un sistema de gestión empresarial humanista que busca equilibrar el éxito económico con el desarrollo personal de los trabajadores y el beneficio social.Porque la implicación directa de los trabajadores: estimula la innovación constante; genera un clima laboral basado en el respeto y el crecimiento humano; y evita la deslocalización de las empresas al vincular el proyecto con su entorno social.El objetivo es aplicar el MIPE a cualquier tipo de empresa, entidad e institución, sin importar su fórmula jurídica. Este modelo fue impulsado por la Fundación Arizmendiarrieta, y se inspira directamente en los valores cooperativos de la experiencia de la Corporación Mondragón, hoy el mayor grupo cooperativo del mundo y un referente global de la economía social.
En un entorno globalizado y competitivo, la celebración del Arizmendiarrieta Urtea no es solo un recordatorio histórico; tiene un profundo sentido práctico y social enfocado en transformar la cultura empresarial actual. Porque es posible gestionar negocios, entidades y cualquier actividad de éxito situando a las personas en el centro de todo. Porque el beneficio económico no es el fin último, sino el resultado de cuidar el capital humano. ¿Y como se lleva a cabo todo esto? Los trabajadores no solo ejecutan órdenes; intervienen en las decisiones estratégicas de la empresa. Si la empresa gana, todos ganan. El éxito financiero se reparte de forma equitativa entre quienes lo generan. La dirección comparte la información económica real para que todos comprendan la situación del negocio. La empresa invierte en mejorar las habilidades de su equipo, entendiéndolo como una inversión, no como un gasto. Se prioriza la salud mental, la conciliación familiar y un entorno laboral seguro y digno. Se sustituye el control jerárquico rígido por la responsabilidad y la autonomía de las personas. El objetivo es crear puestos de trabajo estables y de calidad que beneficien al entorno geográfico cercano. No se busca el beneficio rápido que comprometa el futuro de la empresa, sino asegurar la supervivencia del proyecto para las siguientes generaciones. Los líderes actúan como facilitadores y referentes éticos, no como figuras de poder absoluto. Se reducen las brechas salariales excesivas entre los puestos directivos y los operativos para fomentar la cohesión. Una persona que se siente valorada, escuchada y dueña de su trabajo es más innovadora, está más comprometida y se adapta mejor a las crisis. Cualquier entidad que funcione en base a estos valores será más competitiva.
El jurado ha destacado al Centro Formativo Otxarkoaga como ejemplo de inclusión y diversidad, por sus más de sesenta años ofreciendo una respuesta que va más allá del concepto tradicional de escuela de formación. El Centro Formativo Otxarkoaga es un ejemplo excelente de la aplicación de estos valores en el ámbito educativo, un referente de los valores del MIPE que demuestra que la eficiencia organizativa y la calidez humana pueden ir de la mano de la educación innovadora.