El Ayuntamiento de Bilbao ha insistido en que el proceso para que la ciudad forme parte de las sedes del Mundial de Fútbol de 2030 continúa abierto y que aún quedan aspectos importantes por definir antes de alcanzar un acuerdo definitivo con la FIFA.
La concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo y Empleo, Concepción Claver, compareció este jueves para informar sobre el estado de la candidatura y subrayó que las instituciones vascas participan en las negociaciones con voluntad de avanzar, aunque dejando claro que existen cuestiones que consideran irrenunciables.
Inversiones útiles y sostenibles
Según explicó, tanto el Ayuntamiento como el resto de administraciones implicadas han trasladado en varias ocasiones sus reservas sobre determinados aspectos del proyecto. Entre ellas figuran la necesidad de que las inversiones vinculadas al campeonato tengan utilidad una vez finalizado el evento, que los costes sean asumibles y sostenibles y que se respete la capacidad de decisión de las instituciones en materias de su competencia.
Claver señaló que todavía es pronto para concretar el impacto económico y social de la candidatura porque existen cuestiones pendientes de negociación. En este sentido, afirmó que será posible ofrecer una imagen más completa cuando todos los condicionantes estén definidos y acordados.
La edil recordó que la posible presencia de Bilbao en el Mundial va más allá del ámbito deportivo. A su juicio, se trata de una oportunidad internacional para la ciudad, el territorio y Euskadi, aunque también implica obligaciones y consecuencias que deben analizarse con detalle.
Asimismo, destacó que Bilbao ha demostrado en numerosas ocasiones su capacidad para organizar acontecimientos de dimensión internacional, aunque insistió en que la clave está en comprobar si el proyecto definitivo encaja con el modelo de ciudad que defienden las instituciones.
Una candidatura con condiciones
Claver explicó que tras la visita realizada por representantes de la FIFA a Bilbao y San Mamés el pasado mes de marzo se constató que algunas de las observaciones planteadas por las instituciones vascas en 2024 no habían sido incorporadas. A raíz de ello, se trabajó en una propuesta conjunta con San Sebastián para reforzar la presencia vasca dentro del proyecto mundialista.
La documentación técnica y económica correspondiente fue remitida posteriormente a la FIFA dentro de los plazos establecidos. La concejala destacó que las instituciones han cumplido todos los hitos exigidos hasta el momento, aunque advirtió de que eso no implica aceptar automáticamente todas las condiciones planteadas por el organismo internacional.
En este sentido, recordó que tanto en 2024 como en la documentación remitida recientemente se incluyeron observaciones, condicionantes y reservas destinadas a proteger los intereses de Bilbao, Bizkaia y Euskadi.
La FIFA aplaza su decisión
Respecto a los próximos pasos, Claver indicó que la FIFA ha comunicado que no realizará nuevas valoraciones sobre las candidaturas hasta que finalice el Mundial de 2026. Será entonces cuando el organismo revise con mayor profundidad las propuestas presentadas y retome las conversaciones con las ciudades aspirantes.
La responsable municipal justificó además la ausencia de información más detallada en la obligación de respetar las cláusulas de confidencialidad impuestas durante el proceso. Según explicó, el Ayuntamiento no puede difundir documentación o contenidos que la FIFA considere reservados.
Las líneas rojas de Bilbao
Entre las principales líneas rojas planteadas por las instituciones figuran la sostenibilidad financiera del proyecto, la compatibilidad del evento con la actividad habitual de la ciudad, la preservación de las competencias institucionales y la garantía de una presencia adecuada del euskera durante la celebración del campeonato.
Desde Elkarrekin Bilbao, el concejal Xabier Jiménez, impulsor de la comparecencia, criticó la falta de información concreta y denunció lo que calificó como un ejercicio de opacidad. A su juicio, la ciudadanía debería conocer con mayor detalle las condiciones que se están negociando con la FIFA.
Claver respondió asegurando que comparte la idea de que «no todo vale» para acoger un gran acontecimiento internacional y defendió que el Gobierno municipal está actuando con responsabilidad mientras el proyecto permanece abierto.
Críticas y respaldo político
Durante el debate también se pronunciaron el resto de grupos municipales. EH Bildu cuestionó la gestión realizada hasta ahora, mientras que el Partido Popular acusó al Ejecutivo local de no defender con suficiente firmeza los intereses de Bilbao. Por su parte, el PSE mostró su respaldo a la candidatura, aunque señaló que habría preferido que la ciudad optara a convertirse en sede única del campeonato.
La concejala concluyó recordando que, aunque San Mamés no necesita ampliaciones por cuestiones de aforo, la FIFA podría exigir determinadas actuaciones o adaptaciones en las instalaciones, lo que obligaría a estudiar posibles inversiones adicionales antes de cerrar definitivamente cualquier acuerdo.