Las Juntas Generales de Bizkaia han dado el primer paso firme para la implantación del nuevo Impuesto sobre Estancias Turísticas. Este tributo local, que será de carácter obligatorio para todos los municipios del territorio, establecerá cobros máximos de hasta 7 euros diarios por visitante.
Aprobación en comisión y consenso político
La medida será efectiva a partir del 1 de enero de 2027, siempre y cuando reciba la aprobación definitiva en el pleno ordinario fijado para el próximo 17 de junio. El texto normativo ha salido adelante en comisión con un amplio respaldo, logrando el apoyo de casi todos los grupos políticos a excepción del Partido Popular, que ha votado en contra de la mayoría de los artículos.
Durante la tramitación se analizaron numerosas propuestas, logrando salir adelante siete modificaciones impulsadas por Elkarrekin Bizkaia. Según la portavoz de la coalición, Eneritz de Madariaga, estos cambios consensuados buscan dotar a la normativa de una mayor progresividad y utilidad práctica para los consistorios locales.
La intensidad turística como factor clave
El acuerdo alcanzado, que cuenta también con el voto favorable de EH Bildu, introduce el concepto clave de intensidad turística para regular el impacto real. Este indicador permitirá a los ayuntamientos ajustar objetivamente sus tarifas y aplicar recargos de hasta el 50% en zonas con alta presión de visitantes, como ocurre actualmente en Gorliz.
Por el contrario, los municipios con menor afluencia podrán aplicar bonificaciones de hasta el 100% de la tasa. Además, la normativa vizcaína extiende el cobro máximo a seis días de estancia y establece exenciones directas para los acompañantes de personas con dependencia o discapacidad.
Viviendas de uso turístico y cruceros en el punto de mira
El cuadro de gravámenes definitivo varía en función de la categoría del alojamiento, partiendo desde los 0,50 euros mínimos al día. Sin embargo, se ha decidido aplicar la mayor carga fiscal a las viviendas de uso turístico y a los pasajeros de los cruceros.
Estos dos modelos de estancia tendrán que abonar entre 4,5 y 7 euros por pernoctación. Las formaciones políticas justifican esta medida argumentando que ambas opciones generan una mayor presión sobre el territorio, afectando drásticamente a los servicios públicos y agravando el problema del acceso a la vivienda.
Rechazo a las propuestas fiscales de la oposición conservadora
En la misma sesión de este lunes se debatieron tres proposiciones relacionadas con la fiscalidad impulsadas por el grupo Popular Vizcaíno, siendo todas ellas rechazadas. Entre sus planteamientos destacaba una petición para aplicar una deflactación adicional del 2% en todos los tramos del IRPF de forma inmediata para aliviar a los contribuyentes.
Tampoco prosperó su iniciativa para modificar la tributación conjunta en el caso de los padres divorciados o separados sin exclusividad económica. A pesar de la negativa en las votaciones, los grupos de la oposición se han comprometido a revisar la reforma tributaria a corto plazo para analizar posibles escenarios discriminatorios derivados de la custodia compartida.