El proyecto de regeneración del barrio de Párroco Unceta, en Santuxu, concluirá a finales de este mes. La rehabilitación afecta a 13 portales y un total de 135 viviendas y 13 locales comerciales de propiedad municipal en un 62%, y privada. El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco Denis Itxaso y la concejala de Vivienda del Ayuntamiento de Bilbao, Yolanda Díez, han visitado esta mañana el avance de las obras.
Un problema de barrios
En su intervención, el consejero Denis Itxaso enmarcaba la profunda transformación que necesitan estos barrios de los 50 y 60 dentro del problema de la vivienda. “Hay muchos problemas de vivienda. El principal es que hay una carestía y escasez de oferta de vivienda, pero también hay un problema de barrios como este de esta barriada de Párroco Unceta en Santuxu que requieren de una profunda transformación porque fueron construidos de aquella manera”, resaltaba el consejero. Entre esos barrios, el consejero mencionaba el barrio de Andonaegi en Pasaia, el de Sigma en Elgoibar, el de Zaramaga en Vitoria, o el de Aurora Vildósola en Santurtzi. Todos ellos “necesitan de una transformación profunda”, afirmaba el consejero, porque con una media de 60 años de antigüedad, “el parque de vivienda del País Vasco es el más antiguo del sur de Europa”.
Una deuda social
Además de la necesidad objetiva de la rehabilitación, Itxaso hablaba de la deuda que tenemos con las personas que viven ahí y que, “en muchos casos venían de fuera a levantar el país, su industria y su nuevo modelo productivo”. Sin olvidar el valor histórico y arquitectónico de uno de los conjuntos de vivienda social más representativos de Bilbao. Construida entre 1952 y 1960 según el proyecto de los arquitectos Ricardo Bastida y Emiliano Amann, la barriada Párroco Unceta, aparece catalogada en el Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao como Bien Cultural de Interés con protección local de nivel C.
Una inversión millonaria
Para la transformación del barrio se ha realizado una inversión de más de 8,2 millones de euros, que contará con una subvención del 70% del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco. El 24% correrá a cargo del Ayuntamiento de Bilbao y el 6% restante lo aportará la comunidad de residentes, que podrán acceder a ayudas especiales para hacer frente a la inversión.
Con la intervención se busca la rehabilitación integral de las viviendas, incluyendo la instalación de un sistema de aislamiento térmico exterior, la sustitución de carpinterías antiguas, el refuerzo del aislamiento en cubiertas y plantas bajas, la instalación de ascensores en los trece portales y la eliminación de barreras arquitectónicas. Asimismo, se han soterrado tendidos eléctricos, renovado acometidas de agua, desplegado nuevas infraestructuras digitales y habilitado una instalación fotovoltaica destinada al autoconsumo compartido de los elementos comunes de los edificios.
Mejora de la calidad de vida de las personas
Más allá de las mejoras técnicas, Itxaso enfatizaba la mejora que la actuación tendrá en la calidad de vida de las personas. “Estamos hablando de dar futuro a muchas personas mayores y humildes que si no tienen un ascensor, en algún momento de su vida se pueden encontrar aisladas en sus casas. Y estamos hablando de mejorar el confort térmico para que las facturas que se pagan por la electricidad o por los consumos energéticos en definitiva no sean inasumibles”, aseguraba.
En la misma línea, Yolanda Díez destacaba la importancia de ofrecer viviendas accesibles, eficiente energéticamente, confortables y adaptadas. “Garantizar el acceso a una vivienda digna no es solo cuestión de aumentar el número disponible, sino que también se trata de cuidar, adaptar y mejorar el parque de viviendas que ya existe para que siga respondiendo a las necesidades reales de las personas.”
Referencia para futuras actuaciones
La colaboración entre las distintas administraciones y los propios residentes ha permitido acometer una de las operaciones de rehabilitación residencial más ambiciosas actualmente en marcha en Bilbao. Una de las mayores dificultades del proyecto ha sido ejecutar una transformación tan profunda manteniendo la vida cotidiana de los vecinos. Hoy, decía Itxaso, se puede comprobar que el esfuerzo ha merecido la pena y que Párroco Unceta se convertirá en una referencia para futuras actuaciones de regeneración urbana en Euskadi. El consejero ha concluido resaltando que la actuación es vital “para que al final todo el barrio vuelva a dignificarse y a recuperar esos estándares de confort que tienen otros muchos barrios de la ciudad y se reduzcan las desigualdades”.