Euskadi registra el cuarto mes de mayo más cálido desde 1970

La primera quincena concentró fuertes lluvias y tormentas, mientras que la recta final del mes dejó temperaturas estivales y noches tropicales
Euskadi registra el cuarto mes de mayo más cálido desde 1970

Euskadi ha dejado atrás un mes excepcional en lo meteorológico. Según los datos registrados por Euskalmet, el territorio vasco ha vivido su cuarto mes de mayo más cálido desde el inicio de las series históricas en 1970. La temperatura media se ha situado en 15,8 grados, lo que supone un incremento de dos grados por encima del promedio habitual calculado entre los años 1991 y 2020.

Contraste extremo en las precipitaciones

La lluvia ha tenido un comportamiento muy desigual durante estas semanas. Las precipitaciones se concentraron casi en exclusiva durante la primera mitad del mes, dejando jornadas marcadas por la inestabilidad y los chubascos tormentosos. En este periodo, los acumulados más altos superaron los 130 litros por metro cuadrado en zonas concretas del nordeste de Gipuzkoa y en el oeste de Bizkaia, afectando de manera notable al entorno del Gran Bilbao.

Por el contrario, la segunda quincena resultó mucho más seca en el conjunto de la geografía vasca. Los registros pluviométricos más bajos se localizaron en Álava, especialmente en la zona de la Llanada Alavesa, donde apenas se alcanzaron los 50 litros por metro cuadrado. Cabe destacar los intensos episodios tormentosos de los primeros días, que trajeron consigo granizo y afecciones puntuales en diversas comarcas.

Temperaturas de pleno verano y récords costeros

El episodio climatológico más llamativo se produjo durante el último tercio del mes, cuando se instaló un largo periodo de calor atípico para la primavera. En la vertiente cantábrica, los termómetros rebasaron los 35 grados durante varias jornadas consecutivas. Esta situación provocó que varias comarcas costeras, como Gernika-Bermeo, Donostialdea o el Bajo Bidasoa, alcanzaran los valores máximos históricos jamás registrados en un mes de mayo.

El sofoco no solo se notó de día, ya que las temperaturas mínimas también fueron extraordinariamente altas, dejando noches tropicales en numerosas localidades. Cerca de la costa se batieron récords absolutos, con mínimas que no bajaron de los 25,4 grados en la estación de Higer. En el interior, los picos de calor diurno fueron aún más extremos, llegando a rozar los 38,5 grados en el entorno de Gardea y Balmaseda.

Un mes de gran actividad en avisos meteorológicos

Toda esta montaña rusa meteorológica obligó a activar numerosos dispositivos de prevención. A lo largo de mayo se llegaron a emitir 27 avisos amarillos motivados por causas muy diversas, que abarcaron desde las precipitaciones intensas hasta el riesgo de incendios forestales. El calor fue el factor de mayor preocupación, acumulando la mayor parte de las advertencias por temperaturas altas extremas y obligando incluso a declarar dos alertas naranjas por calor persistente.

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