El Sindicato Socialista de Vivienda de Durangaldea ha conseguido paralizar el desahucio que estaba previsto para la mañana del martes en Elorrio. Gracias a la presión y a la movilización organizada por este colectivo en la calle, se logró retrasar el procedimiento judicial que amenazaba a la familia.
Negociación y aplazamiento judicial
Desde primera hora de la mañana, alrededor de un centenar de personas se concentraron frente al domicilio para mostrar su apoyo a la afectada y exigir la suspensión del lanzamiento. A la hora fijada llegaba la comitiva judicial acompañada de los cerrajeros, momento en el que los miembros del sindicato han iniciado una negociación directa con los representantes legales.
Finalmente, la comitiva comuicaba oficialmente el aplazamiento del desahucio. Es importante destacar que la orden de ejecución no ha sido anulada de forma definitiva, sino que queda a la espera de que se fije una nueva fecha en los juzgados. Tras conocer el desenlace, la mujer salió del portal rodeada de aplausos y ha agradecido las muestras de solidaridad de todos los asistentes.
Situación de extrema vulnerabilidad
El colectivo ha detallado que la afectada reside junto a sus dos hijos en un piso destinado al alquiler social. La familia habita en este inmueble de forma ininterrumpida desde el año 2009 y cuenta con informes de vulnerabilidad totalmente favorables que acreditan su delicada coyuntura económica.
A pesar de estas circunstancias, tras varios meses sin poder hacer frente a las cuotas establecidas, la entidad pública Alokabide decidió iniciar el trámite judicial. La organización sindical ha denunciado que el caso resulta especialmente grave, ya que la inquilina ha acreditado haber sufrido violencia de género y violencia vicaria, lo que incrementa la urgencia de garantizar una alternativa habitacional digna y segura.