El Ayuntamiento de Bilbao ha aprobado una inyección económica de tres millones de euros para trasformar por completo los espacios públicos del Distrito 8. En este caso, los beneficiarios son los barrios de Zorrotza, Altamira y Basurto para los que se han diseñado varios proyectos de modernización de sus áreas de esparcimiento. Estas actuaciones se enmarcan en una amplia estrategia municipal que busca crear entornos más accesibles, confortables y protegidos de las inclemencias climáticas.
Según destacó el concejal de Obras Públicas y Servicios, Kepa Odriozola, durante su comparecencia: «Desde hace años el Ayuntamiento de Bilbao viene desarrollando una estrategia sostenida de mejora y renovación de los espacios públicos destinados al juego, al ocio y a la convivencia en todos los distritos de la ciudad. Una estrategia que parte de una idea muy sencilla: queremos que las niñas y los niños puedan disfrutar de espacios de calidad en sus barrios, cerca de sus casas, seguros, accesibles y preparados para ser utilizados durante todo el año, independientemente de las condiciones meteorológicas».
El bosque de Zorrotzagana
La Junta de Gobierno municipal ha aprobado el proyecto para la zona de juegos de Zorrotzagana, en el barrio de Zorrotza, con un presupuesto de 1.010.409 euros y un plazo de ejecución de seis meses. La principal novedad será una gran estructura metálica de 780 metros cuadrados inspirada en la naturaleza, cuyos pilares simularán troncos y sus ramificaciones sostendrán una cubierta translúcida de policarbonato con iluminación LED nocturna.
Además de proteger de la lluvia y el sol, el proyecto renovará los pavimentos de caucho e incorporará nuevos elementos de juego inclusivos, adaptados para menores con movilidad reducida. La reforma también mira a los jóvenes de mayor edad, creando una zona estancial específica para adolescentes.
El área infantil de Altamira
El segundo eje de esta intervención se localiza en el entorno de Altamira número 3. Con una inversión municipal de 894.319 euros y un plazo de ejecución idéntico de seis meses, el área infantil de este barrio se sumará a la red local de espacios cubiertos mediante otra estructura de policarbonato.
El proyecto abordará de forma decidida la complicada topografía de la zona, mejorando las conexiones y la accesibilidad entre las distintas plataformas del parque mediante estructuras de escalada y trepa. Asimismo, los trabajos incluirán la renovación del mobiliario urbano, la modernización del alumbrado público, reparaciones en muretes y una notable mejora paisajística con la reposición de vegetación y sistemas de riego eficientes.
La apuesta por el deporte de Bentazarra
El proyecto de mayor envergadura social se desarrollará en el Parque de Bentazarra, ubicado entre Basurto y Masustegui. Con un presupuesto de 1.009.566 euros y un plazo de ejecución de siete meses, esta actuación plantea un cambio absoluto para convertirse en un punto neurálgico del barrio.
La reforma no se limitará al público infantil, que contará con un área de juegos protegida de más de 300 metros cuadrados, sino que expandirá sus usos hacia el deporte y la socialización vecinal. Se construirá una gran cancha multideporte de 570 metros cuadrados, una zona dedicada a la calistenia y un espacio estancial diseñado con gradas semicirculares para promover la vida comunitaria. En palabras de Odriozola, la infraestructura multiusos busca crear “un espacio intergeneracional, capaz de combinar juego, deporte y encuentro ciudadano».
Espacios para la vida en comunidad
Odriozola insiste en que el verdadero valor de estos proyectos radica en su capacidad para tejer redes comunitarias sólidas: «Aspiramos a que esos espacios sean algo más que áreas de juego. Queremos que se conviertan en lugares de encuentro para las familias, para las personas mayores, para los adolescentes, para los jóvenes, espacios que favorezcan la convivencia entre generaciones y refuercen la vida comunitaria en nuestros barrios. (…) En conjunto, estas tres actuaciones representan una inversión cercana a los 3 millones de euros y permitirán seguir avanzando en la construcción de espacios públicos más accesibles, confortables y adaptados a las necesidades actuales de las vecinas y vecinos de Bilbao».
Estas intervenciones en el Distrito 8 convivirán en los próximos meses con otras obras de mejora urbana que el consistorio mantiene activas en diferentes puntos de la ciudad, como las reformas en la Plaza Kirikiño (Errekalde), el Camino de Peñascal, la Plaza Betolaza o la Plaza de la Grúa en Santutxu.