El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha tramitado un total de 105 solicitudes de prestación de ayuda para morir desde enero de 2026, fecha en la que se puso en marcha el nuevo aplicativo informático de eutanasia, un número de solicitudes que se aproximan ya prácticamente al total de 120 contabilizadas en todo el año 2025, lo que evidencia una evolución sostenida en el ejercicio de este derecho y apunta a «un incremento en la demanda a lo largo del presente ejercicio».
En un comunicado, ha señalado que el nuevo sistema, accesible desde Osakidetza y también desde centros sociosanitarios y privados, permite gestionar las solicitudes de forma «más ágil y estructurada». Además, refuerza la confidencialidad y garantiza la trazabilidad de todo el proceso.
La herramienta actúa también como guía para los profesionales sanitarios, orientando cada paso de la tramitación e integrando la comunicación con la Comisión de Garantía y Evaluación de la Eutanasia de Euskadi. Para facilitar su uso, se han desarrollado acciones formativas dirigidas tanto a profesionales de Osakidetza como del ámbito sociosanitario y privado.
En paralelo, el Departamento de Salud ha impulsado la actualización del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), con el objetivo de hacerlo «más claro, comprensible y útil para la ciudadanía». Este nuevo modelo, consensuado por un grupo de trabajo multidisciplinar, unifica criterios y se integrará en Osabide Global. Entre los principales cambios, el documento presenta una estructura más ordenada, separando claramente valores personales, situaciones clínicas e instrucciones sanitarias.
También incorpora mejoras relevantes, como un desarrollo más detallado de situaciones como la demencia avanzada, un nuevo apartado específico sobre alimentación en estos casos y una reformulación del apartado de eutanasia, con referencias explícitas a la Ley Orgánica 3/2021 y la posibilidad de dejar constancia expresa de la voluntad de recibir o no esta prestación. Asimismo, el nuevo DVA concreta aspectos relacionados con la limitación de tratamientos, pruebas diagnósticas o ingresos, e introduce un enfoque más amplio sobre el lugar de atención al final de la vida, teniendo en cuenta también a las personas cuidadoras.
PLANIFICACIÓN ANTICIPADA
En cuanto al registro, el número de voluntades anticipadas formalizadas en 2025, más de 15.000, confirma una «tendencia creciente» en la planificación anticipada de decisiones sanitarias por parte de la ciudadanía vasca. Tanto el desarrollo del aplicativo de eutanasia como la actualización del Documento de Voluntades Anticipadas se enmarcan en las líneas estratégicas del ‘Pacto Vasco de Salud‘, que apuesta por «reforzar los derechos de las personas, mejorar la calidad asistencial y avanzar hacia una atención más humanizada, especialmente en las etapas finales de la vida».