Angeriñe Elorriaga en la facultad de Educación, ha asegurado este jueves que es sistema de corrección «es muy garantista» y no solo «es posible sacar un cero» en la prueba de lengua vasca, sino «llegar a una nota de menos cero». «Lo que pasa es que el sistema no recoge notas negativas».
La profesora de la universidad pública ha querido expresar cómo se ha sentido «todas estas semanas», tras la polémica creada a raíz de los ceros en euskera en la Prueba de Acceso a la Universidad en Euskadi y la «importante labor» que los correctores realizan «con muchísimo respeto y muchísima profesionalidad». Es su opinión, en las últimas semanas «se ha puesto un poco en entredicho» su trabajo. «Es lo que más nos ha dolido a todas las personas que, con muchísima dedicación, durante muchos días, asumimos una carga de trabajo enorme y que no sé hasta qué punto ha tenido una valoración social a la altura». Además, ha criticado la «infantilización de la corrección» de quien defiende que «por rellenar algo no se puede sacar un cero, algo te tienen que dar». «Bueno, no acostumbramos a que por cualquier cosa que esté rellenada de cualquier manera y sin rigor se puedan dar puntos de manera aleatoria».
Elorriaga ha afirmado que los criterios de corrección se dan a los profesores, y estos no participan en su elaboración. «En los criterios de corrección participa el Departamento de Educación de Gobierno Vasco y EHU. Son consensuados y conocidos por todas partes y publicados».
Según ha defendido, la mayoría de las personas que participan en la corrección de los exámenes lo hacen porque «creen en el sistema», que «es muy garantista».
MÁS RESPALDO INSTITUCIONAL
Por otra parte, ha asegurado que le habría gustado «tener más respaldo institucional desde el minuto cero que salta la polémica». «Yo, como correctora, he sentido un ataque, especialmente a las personas que hemos corregido en Euskera (…), me he sentido muy en cuestión». Angeriñe Elorriaga ha asegurado que duda si volver a corregir exámenes el año que viene, porque carece de «fuerzas» para volver a exponerse a «esa desacreditación social».