El director del aeropuerto de Bilbao, Iván Grande, ha revelado que ‘la Paloma’ ha mejorado por el momento las previsiones de crecimiento en el número de viajeros, ya que ha cerrado el mes de junio con un total de 725.000 pasajeros, lo que supone un 7,2% más respecto al mismo mes del pasado año, y en el acumulado se sitúa en el 8,1%. Grande ha admitido que «son datos muy buenos» a los que se suman las 5.365 operaciones, un 1,8% más en el acumulado.
Respecto a los controles a la ciudadanía italiana impuestos por el Gobierno de España, ha admitido que «no debería» de incentivar el flujo de viajeros y, de hecho, ha señalado que «no está habiendo grandes colas por el momento», y que el fin de semana ha transcurrido «sin incidencias» y con controles «muy fluidos».
La posibilidad de la falta de combustible derivada de la ‘incertidumbre política’, ha asegurado que las compañías no han comunicado ninguna incidencia y que «hay combustible de sobra». De hecho, ha apuntado que «el aeropuerto de Bilbao está cargando más combustible que en otros periodos». De cara a lo que queda de 2026, Grande ha añadido que, de seguir con la actual dinámica, «tendría que ser un año muy positivo», y ha señalado el aumento de la programación de Vueling para la temporada de invierno con 1,5 millones de asientos, «un 10% más» que el año pasado.
Se incluirán cinco nuevas rutas: Granada, a Nápoles, a Venecia, Roma y Turín. «Son noticias muy buenas desde el punto de vista de nuestra compañía de bandera que opera prácticamente el 50% de los de los vuelos», ha admitido.
AMPLIACIÓN
Sobre la propuesta de AENA para el aeropuerto vizcaíno de una inversión de 364,5 millones de euros, previo acuerdo del Consejo de Ministros en septiembre, Iván Grande ha reconocido que es «ambiciosa» porque se traduciría en una «amplición del terminal, de aparcamientos, de la plataforma». «Yo creo que es lo que necesita el aeropuerto», ha indicado, para detallar que se trataría de ganar seis ‘fingers’ -pasarelas que unen la terminal con la aeronave-, aunque ha explicado que faltan pasos para llegar a ello, como el estudio funcional y la licitación de proyectos.