El parque fluvial de Bakio encara la fase final de las obras y la previsión es que la actuación esté prácticamente terminada a finales de noviembre. El proyecto transformará el entorno del río Estepona y pretende reducir de forma importante el riesgo de inundaciones en el municipio.
Los trabajos acumulan varios meses de retraso respecto al calendario inicial debido, entre otras circunstancias, a las lluvias registradas durante la primavera.
Una inversión de 2,4 millones de euros
La actuación, impulsada por la Agencia Vasca del Agua URA, cuenta con una inversión de 2,4 millones de euros y afectará principalmente a las zonas de Bakea y Solozarre.
El proyecto contempla la creación de una marisma interior con influencia mareal y un bosque inundable, recuperando parte del espacio natural junto al río y aumentando su capacidad para absorber las crecidas.
Según las estimaciones de URA, la actuación reducirá en aproximadamente seis hectáreas la superficie expuesta a inundaciones con un periodo de retorno de cien años.
Nuevas zonas de ocio junto al Estepona
La intervención tendrá también una vertiente urbana. Se construirán dos pasarelas y se habilitarán zonas de juegos, espacios de descanso y un pequeño anfiteatro exterior destinado a diferentes actividades.
Durante los trabajos se han localizado además residuos de construcción y otros materiales que deberán identificarse y retirarse mediante una actuación específica.