
Esta semana en Asteko Abestia viajamos hasta Islandia con Sigur Rós y una de sus canciones más reconocibles: ‘Hoppípolla’. El tema forma parte de Takk…, el álbum que la banda publicó en 2005 y que ha cumplido recientemente veinte años.
Saltar en los charcos
El título procede de la expresión islandesa hoppa í polla, que significa “saltar en los charcos”. Y precisamente de eso habla la canción: de recuperar la despreocupación de la infancia, mojarse, caerse y seguir jugando. La propia banda la ha definido como una canción feliz, llena de vida.
Su reconocible melodía comenzó a partir de un pequeño bucle musical reproducido al revés, sobre el que Sigur Rós fue construyendo poco a poco la canción. El resultado es uno de esos temas que crecen hasta convertirse en una explosión de emoción.
‘Hoppípolla’ ha terminado siendo una de las composiciones emblemáticas de Sigur Rós y una música recurrente en cine y televisión, capaz de transmitir emoción incluso sin entender una sola palabra de islandés.