La tromba de agua caída anoche sobre la capital del Turia no dio tregua e hizo inevitable lo que se temía desde antes de las 21:30, la suspensión del Levante – Athletic. Con el balón incapaz de rodar en Orriols, LaLiga y ambos clubes trabajan ya a contrarreloj para encajar el duelo aplazado. La opción habitual de disputar el choque al día siguiente quedó descartada de inmediato. El Athletic recibe este mismo sábado al Alavés en San Mamés, por lo que era imposible cumplir el descanso reglamentario de 48 horas.
La posible fecha
Tampoco la semana posterior al parón ofrece un respiro viable. Mientras los leones visitan Vallecas el 10 de octubre, el Levante tiene fijado su duelo ante el Sevilla para el lunes 12 y vuelve a competir el viernes 16 en Riazor frente al Dépor. Este calendario tan comprimido para los granotas impide por completo encontrar un resquicio con las garantías de descanso necesarias, a menos que la patronal decida modificar de raíz los horarios ya programados.
El escenario más factible sitúa el encuentro entre la novena y la décima jornada liguera, concretamente en la franja del 20 al 22 de octubre. De este modo, ambos equipos solventarían el expediente pendiente justo antes del estreno en la primera ronda de la Copa del Rey, previsto para el miércoles 28. Queda pendiente la resolución definitiva de los organismos competentes para poner hora a un partido que el agua dejó en suspenso.