El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha afirmado que, según las primeras informaciones municipales, las inundaciones registradas el sábado por la noche en varios puntos del Casco Viejo se debieron a la enorme cantidad de lluvia caída en apenas dos horas y no a problemas en las arquetas, las cuales «se encontraban limpias y en una situación normal».
Durante una comparecencia ante los medios en el Museo de Bellas Artes, Aburto ha querido responder a las quejas de comerciantes y hosteleros afectados, remarcando que «el sifón de Deusto funcionó a la perfección» y que el colapso se debió a que las conducciones no fueron capaces de soportar semejante volumen de precipitación en tan corto espacio de tiempo.
Vertido extraordinario a la ría y recuperación del suministro eléctrico
Para aliviar la sobrecarga del sistema subterráneo, el primer edil ha destacado que «se tomó una decisión extraordinaria que era el vertido del agua directamente a la ría», una maniobra reservada para situaciones límite. Según Aburto, esta medida permitió reconducir el episodio de forma inmediata: «En cuanto se tomó esa decisión la situación se fue calmando y a las once de la noche estaba controlada».
El temporal afectó asimismo al suministro eléctrico de la zona histórica. Durante la mañana del domingo permanecían fuera de servicio dos transformadores: el de la calle La Cruz y el de Portal de Zamudio, que dejaba sin luz a unas 200 viviendas y cuya reparación se preveía culminar en cuestión de dos horas.
Oficina de ayuda en el Ensanche e investigación técnica
De cara a canalizar los daños materiales, el Ayuntamiento habilitará a partir de este lunes un punto de atención ciudadana en el Ensanche para que los titulares de tiendas y establecimientos perjudicados por el agua reciban asesoramiento municipal y puedan agilizar sus reclamaciones ante las compañías aseguradoras. Paralelamente, los servicios técnicos municipales mantienen abierta una investigación para determinar con precisión técnica las causas exactas del episodio.