La Diputación Foral de Bizkaia inicia este martes las catas y excavaciones arqueológicas en el interior de la basílica de Begoña. La intervención, enmarcada en el proyecto de investigación ‘Begoña / Vecunia’, tiene como meta desentrañar las raíces históricas del enclave, rastrear los primeros vestigios de poblamiento en Bilbao y profundizar en los orígenes del culto cristiano en el territorio histórico.
El arranque de las labores sobre el terreno se programó expresamente para después de las celebraciones litúrgicas de la festividad de la Amatxu, que tuvieron lugar este pasado domingo. La actuación, adjudicada a la UTE formada por Ondare Babesa y View Arkitektura eta Ikerketa, cuenta con un plazo de ejecución estimado de doce meses y se sustenta en un convenio de colaboración con la propia Basílica de Begoña.
Estudios previos con georradar y protección patrimonial
Antes de abordar la excavación sobre el firme, los técnicos completaron un exhaustivo análisis del subsuelo mediante tecnologías no invasivas de georradar. Estas prospecciones han permitido mapear la presencia de estructuras subterráneas, cimientos y posibles enterramientos sin comprometer la integridad estructural del templo, guiando de forma precisa la apertura de zanjas.
Dada la singularidad de intervenir en un edificio histórico con uso diario continuo, la excavación se estructurará de forma sectorizada y progresiva, limitando la ocupación física a lo estrictamente indispensable en cada fase. Las labores con mayor generación de ruido quedarán restringidas fuera de los horarios de misa, asegurando el silencio necesario para las ceremonias y la oración de los fieles.
Asimismo, se han adoptado medidas de preservación específicas: las zonas de intervención estarán selladas para evitar la dispersión de polvo, el órgano contará con un recubrimiento protector integral y el Retablo Mayor permanecerá a la vista de los devotos en todo momento.
Proyecto visitable y divulgación ciudadana
Uno de los aspectos más singulares del proyecto radica en su vocación divulgativa y abierta a la sociedad. En lugar de levantar tabiques opacos de obra, el perímetro se delimitará mediante una estructura ligera de madera dotada de paneles informativos y miradores acristalados.
A través de estos ventanales, los visitantes podrán seguir en tiempo real los avances y hallazgos del equipo de arqueólogos. En una etapa posterior, y siempre que las condiciones de seguridad en el recinto lo permitan, los responsables contemplan habilitar pequeños recorridos guiados por el interior de las áreas excavadas para acercar el patrimonio histórico a la ciudadanía.