Buen re-debut del Surne Bilbao en la Basketball Champions League. Cuatro años después de su última presencia en la competición, los hombres de negro regresaron con una sólida victoria en Bosnia ante el Igokea (79-92) y dejando, más allá del resultado, buenas sensaciones en un escenario complicado y en unas circunstancias poco favorables.
El equipo de Jaume Ponsarnau llegaba a Laktaši apenas 48 horas después de disputar una prórroga en A Coruña, tras un largo viaje y sin dos de los jugadores más destacados de este arranque de temporada. Tryggvi Hlinason se quedó en Bilbao recuperándose del fuerte golpe en la cabeza sufrido el domingo y Darrun Hilliard, con un esguince de tobillo, viajó con el equipo pero no pudo jugar.
Nada de eso impidió al Surne Bilbao demostrar desde el arranque que quiere ser importante en esta competición y pelear, a priori con el Alba Berlín como principal rival, por el primer puesto del grupo. Igokea fue además una buena piedra de toque. El conjunto bosnio mostró capacidad competitiva, tuvo momentos de mucho acierto ofensivo, endureció el partido cuando lo necesitó y nunca se entregó, ni siquiera cuando la diferencia llegó a los 18 puntos.
Pero Bilbao tuvo más argumentos
Los locales arrancaron con dos triples consecutivos de Lazar Stefanovic, pero la respuesta fue inmediata. Un triple de Petrasek colocó el 6-9 y, a partir de ahí, los hombres de negro tomaron el mando para no abandonarlo ya en toda la noche.
El comienzo desde el perímetro fue espectacular. Bilbao convirtió sus seis primeros lanzamientos de tres y empezó a construir una ventaja que alcanzó los quince puntos en el segundo cuarto (26-41). No necesitó además vivir exclusivamente del acierto exterior. Bastien Vautier comenzó a imponer su superioridad cerca del aro y el Surne encontró puntos y energía prácticamente en cada jugador que saltaba a la pista.
Ponsarnau utilizó a sus once jugadores disponibles ya en el primer cuarto y todos terminaron anotando. Una circunstancia especialmente valiosa en un partido condicionado por el desgaste acumulado y que permitió repartir esfuerzos sin que el rendimiento colectivo se resintiera.
Vautier fue quien mejor aprovechó el escenario. Con Hlinason ausente, el francés asumió galones en la pintura y completó su mejor actuación de este inicio de temporada: 19 puntos y 8 rebotes. Su superioridad cerca del aro fue uno de los grandes problemas que Igokea nunca consiguió resolver.
También respondió Ondrej Hustak. El joven pívot checo disfrutó de más minutos por la ausencia del islandés y aportó 6 puntos y 4 rebotes, peleando sin complejos con los interiores bosnios. Otro ejemplo de una segunda unidad que permitió a Bilbao mantener el nivel durante prácticamente toda la primera mitad.
El 35-50 del descanso reflejaba la superioridad visitante. Bilbao había dejado al Igokea en solo 14 puntos durante el segundo cuarto y, nada más regresar de vestuarios, otro triple de Petrasek elevó la máxima hasta los 18 (35-53).
Igokea obliga a trabajar hasta el final
El partido, sin embargo, estaba lejos de acabarse. Igokea confirmó que no es un rival dispuesto a dejarse llevar. Stefanovic, Lazic y Delalic mantuvieron a los bosnios en pie y elevaron la intensidad defensiva hasta conseguir reducir progresivamente la diferencia.
Bilbao respondió durante el tercer cuarto. Frey apareció con un triple lejano y una penetración, Font culminó una transición y el equipo consiguió entrar en los últimos diez minutos todavía con una cómoda ventaja (56-72).
Fue entonces cuando llegó el único momento realmente delicado.
Igokea abrió el último cuarto con un parcial de 8-0 en apenas un minuto y convirtió los 16 puntos de diferencia en solo ocho (64-72). Ponsarnau pidió tiempo muerto y el equipo reaccionó con madurez. Vautier volvió a hacerse fuerte cerca del aro y Ansorregi apareció con un triple importante para cortar la dinámica local.
El de Azkoitia dio un paso adelante en una noche en la que las bajas obligaban a todos a asumir más responsabilidad. Terminó con 7 puntos y 5 rebotes y volvió a demostrar que puede aportar minutos de calidad dentro de una rotación que esta temporada parece tener muchas más alternativas.
También los dio Ádám Somogyi. El húngaro continúa sin encontrar continuidad en el lanzamiento —acabó con 5 puntos y un 2 de 10 en tiros de campo—, pero esta vez compensó su falta de acierto con una excelente dirección. Repartió 9 asistencias y, cuando Igokea intentaba una última aproximación, anotó además un triple importante.
El paso adelante de Somogyi y Ansorregi fue otra de las buenas noticias de la noche. Como lo fue poder repartir minutos y esfuerzos, especialmente los de Frey, pensando también en todo lo que viene por delante.
Quien sigue buscando su mejor versión es Darling. El canadiense comenzó bien, anotó siete puntos en la primera mitad, pero después desapareció ofensivamente y terminó con un 3 de 10 en tiros de campo. Bilbao todavía espera que uno de sus fichajes llamados a tener peso ofensivo encuentre regularidad.
No hizo falta esta vez.
Cuando Igokea realizó su último intento de abordaje, reduciendo de nuevo la diferencia hasta el 69-77, el Surne Bilbao respondió entre Somogyi, Vautier y Normantas. El lituano terminó de cerrar el partido con un triple a un minuto del final y la victoria viajó definitivamente hacia Bilbao.
El 79-92 final supone algo más que empezar la Champions con un triunfo. El Surne Bilbao ganó lejos de Miribilla, después de una prórroga y un viaje agotador, sin Hlinason ni Hilliard, utilizando una rotación de once jugadores y con todos ellos aportando puntos. Terminó además con 26 asistencias, 40 rebotes y un notable 12 de 28 desde el triple.
Un buen primer paso en una competición en la que el club quiere elevar su listón europeo después de conquistar las dos últimas FIBA Europe Cup.
La primera ya está en el bolsillo. Ahora toca recuperar piernas, regresar a Bilbao y pensar en el domingo. Miribilla espera al Burgos.
Ficha técnica:
79.- Igokea: (21+14+21+23): Penn (7), Kovacevic (5), Manojlovic (6), Armotrading (4), Stefanovic (17) -quinteto inicial- Lazic (13), Delalic (11), Pierre-Louis (7), Antunovic (6), Topolovic (-) y Milosavljevic (3).
92.- Surne Bilbao (28+22+22+20): Somogyi (5), Darling (7), Ansorregi (7), Petrasek (8), Vautier (19) -quinteto inicial- Normantas (10), Frey (9), Duscak (4), Krampelj (12), Font (5) y Hustak (6).
Parciales: 21-28, 35-50 (descanso), 56-72 y 79-92 (final).
Árbitros: Peter Praksch (Hungría), Andris Aunkrogers (Letonia) y Elvis Binders-Coders (Letonia). Eliminaron por cinco faltas a Stefanovic (m.39).
Incidencias: partido de la primera jornada de la Liga de Campeones disputado en el SD Laktasi de la ciudad bosnia de Laktasi.