Itsasmuseum Bilbao ha presentado la exposición ‘La Naval. Cantera de titanes’, una ambiciosa mirada a una de las etapas más determinantes de la historia industrial y social de Bizkaia. La muestra, que podrá visitarse en el museo bilbaíno hasta abril de 2027, reconstruye la trayectoria del astillero de Sestao a través de sus buques más representativos, sus hitos tecnológicos y, de forma prioritaria, las personas y oficios que dieron vida a las gradas de la ría.
El proyecto cuenta con el patrocinio de Knutsen OAS España y Laboral Kutxa, reuniendo modelos navales cedidos por Evizalde, fotografías de época, planos originales, imágenes aéreas y material documental. El recorrido sitúa al visitante mediante una línea del tiempo general, para centrar su relato troncal en el periodo comprendido entre la década de 1960 y la clausura definitiva de las instalaciones.
La propuesta visual arranca ilustrando la magnitud física del complejo y reivindica espacios clave como la Oficina Técnica, verdadero cerebro de la ingeniería y el diseño donde los cálculos sobre el papel se transformaban en gigantes de acero.
De los grandes petroleros a la alta especialización: AESA, IZAR y CNN
A través de las maquetas navales, la exposición desglosa tres etapas clave en la evolución de la factoría sestaoarra:
- Astilleros Españoles S.A. (AESA): Marcada por la fusión en 1969 de La Naval, Euskalduna y Astilleros de Cádiz, supuso una era de fuerte expansión de petroleros y mercantes, previa a la dura reconversión de los setenta y ochenta.
- IZAR: Etapa centrada en la alta complejidad tecnológica y el salto a la construcción de sofisticados metaneros de gas natural licuado (GNL), afianzada por la alianza estratégica con el armador noruego Knutsen.
- Construcciones Navales del Norte (CNN): Último ciclo del astillero, volcado en barcos de alto valor añadido como ferris sostenibles, buques cableros y grandes dragas, reflejado en construcciones emblemáticas como el Cristóbal Colón, Simon Stevin, Texelstroom o Living Stone.
El valor de las personas y el latido de la Margen Izquierda
Más allá de los logros de la ingeniería naval, la muestra se articula como un tributo a la memoria obrera y colectiva. En sus épocas de máxima producción, La Naval llegó a dar empleo directo a más de 4.000 trabajadores, a los que se sumaba una vasta red de industria auxiliar que marcaba el compás económico y social de Sestao, Barakaldo y toda la Margen Izquierda.
La exhibición subraya el valor del aprendizaje en los talleres, la transmisión de oficios entre generaciones y el sentimiento de pertenencia que vertebró una cultura del trabajo compartida. Un espíritu que alcanzaba su momento cumbre en las botaduras: hitos técnicos que trascendían las puertas de la factoría para transformarse en auténticas fiestas populares en la ría junto a familias y vecinos.