Maricarmen Abascal ha muerto este miércoles, según ha confirmado el Sindicato de Inquilinas. Abascal se había convertido en símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda después de ser desahuciada de la casa del distrito madrileño de Retiro en la que había vivido durante 70 años.
Su caso había provocado una importante movilización social y está en el origen de las protestas que han derivado en la acampada de la Puerta del Sol.
Abascal permanecía ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde el pasado 23 de septiembre. Ese mismo día se ejecutó la orden de lanzamiento de su vivienda, situada en la calle Alcalde Sainz de Baranda.
La mujer fue sacada de su casa en camilla, pese a la protesta de decenas de activistas que trataron de impedir el desahucio. Debido a su delicado estado de salud, fue trasladada posteriormente al hospital madrileño, donde permanecía ingresada desde entonces.
El Sindicato de Inquilinas ha comunicado este miércoles su fallecimiento y ha reivindicado su figura y su lucha.
«Tras su partida, nos quedamos con el ejemplo de lucha y el legado que ha dejado Maricarmen. Y, sobre todo, cumpliremos lo que ella siempre nos pedía: “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”».
La muerte de Maricarmen Abascal se produce en plena movilización por el acceso a la vivienda, después de que su desahucio se convirtiera en uno de los casos más visibles de las protestas desarrolladas durante las últimas semanas.