El Athletic de Edin Terzic llegó al parón con deberes y es hora de comprobar si han cumplido con su obligación. Los últimos empates ante Deportivo Alavés y Elche han demostrado que al equipo le falta aún mucho que mejorar en ataque, especialmente ante equipos que ceden la iniciativa y esperan en bloque bajo.
Los leones tienen por delante cinco partidos en octubre y cuatro de ellos son a domicilio, dato que podría ser hasta positivo viendo como se le han atascado los últimos compromisos al equipo en San Mamés. Fuera de casa pueden jugar con mayor libertad ante equipos que están obligados a llevar un mínimo de iniciativa en el juego.
Oportunidad de crecimiento
Las visitas a Rayo Vallecano, Valencia, Levante y al rival copero van a servir para calibrar la mejoría de los pupilos de Terzic, que no pueden ir regalando puntos si luego quieren ocupar plaza europea al finalizar la temporada, algo casi obligado a tenor de las cuentas presentadas por Ibaigane.
El Getafe de Bordalás pondrá a prueba las soluciones trabajadas en Lezama ante equipos que se encierran a cal y canto antes de vivir el derbi ante la Real Sociedad en San Mamés. Con la visita a Osasuna el fin de semana del 8 de noviembre llegaremos al próximo parón de selecciones en el que esperemos no caiga ningún otro rojiblanco lesionado.