El Surne Bilbao regresa este miércoles a Miribilla para estrenarse ante su afición en la Basketball Champions League. Después de comenzar la competición con una convincente victoria en Bosnia frente al Igokea (79-92), los de Jaume Ponsarnau buscan dar otro paso hacia la siguiente fase ante el Slavia Praga, un viejo conocido del baloncesto europeo que llega a Bilbao con una nueva identidad y muchas ganas de reivindicarse.
El Nymburk cambia de piel
El rival de los hombres de negro es mucho más que un equipo que ha cambiado de nombre. El histórico Nymburk, dominador absoluto del baloncesto checo con 21 títulos de liga en las últimas 22 temporadas, ha unido sus fuerzas con el Slavia Praga para construir un proyecto de mayor dimensión en la capital del país.
La operación, oficializada este verano, busca combinar el prestigio deportivo del Nymburk con el potencial comercial y social de Praga. Y detrás aparece también una ambición de futuro: posicionarse ante una posible NBA Europa, un proyecto en el que las grandes capitales del continente pueden desempeñar un papel protagonista.
Pese a su nueva identidad, el Slavia Praga es un viejo conocido del Bilbao Basket. Ambos equipos se han enfrentado en ocho ocasiones en competiciones europeas, seis en EuroCup entre 2008 y 2013 y otras dos en la Basketball Champions League de la temporada 2022-23, ya con Jaume Ponsarnau en el banquillo bilbaíno. El balance favorece a los hombres de negro por cinco victorias a tres, aunque en su último enfrentamiento en Miribilla fue el conjunto checo quien se llevó el triunfo por 71-81.
Un rival herido y con talento
El estreno europeo del nuevo proyecto checo no pudo ser peor. El Alba Berlín pasó por encima del Slavia en Pardubice (86-110), un resultado que ha dejado tocado el orgullo de un equipo acostumbrado a competir en Europa y que quiere demostrar en Miribilla que su verdadero nivel está lejos de lo que reflejó aquel marcador.
Jaume Ponsarnau ha señalado especialmente a sus dos bases estadounidenses, Ronaldo Segu y Javian McCollum, como los grandes peligros del conjunto dirigido por Oren Amiel. Segu, que firmó 15 puntos y 8 asistencias ante el Alba, destaca por su capacidad para generar ventajas desde el talento individual. McCollum aporta velocidad y desequilibrio a un equipo que busca atacar constantemente desde la carrera.
A ellos se suman la energía del canadiense Nana Owusu-Anane, que estrenó la competición con un doble-doble de 10 puntos y 10 rebotes, y la experiencia de jugadores como Vojtech Hruban, un veterano de 37 años con una larga trayectoria en el baloncesto continental.
El Slavia llega además invicto en su campeonato doméstico, con seis victorias en seis jornadas. Una buena muestra de que la contundente derrota ante el Alba no debe llevar a engaño.
Un Bilbao Basket todavía en construcción
En el lado bilbaíno, la principal preocupación de Jaume Ponsarnau no es tanto el rival como la evolución de su propio equipo. El técnico considera que el Surne Bilbao se encuentra todavía en una fase de crecimiento y necesita ampliar sus recursos para alcanzar el nivel competitivo al que aspira.
La victoria del domingo frente al San Pablo Burgos volvió a demostrar que el equipo tiene argumentos para sacar adelante partidos complicados, pero también que sigue apoyándose especialmente en las certezas construidas durante las últimas temporadas.
«Si queremos hacer una buena temporada tenemos que ampliar el margen de confianza y nuestro repertorio», ha explicado Ponsarnau, convencido de que los jugadores que se han incorporado este verano deben ir ganando protagonismo y encontrando su espacio dentro del colectivo.
El entrenador no quiere sacrificar ese proceso de crecimiento por buscar soluciones más conservadoras a corto plazo. «¿Que podríamos ser más amarrateguis? Sí, pero sería un error. No solo queremos ganar mañana, queremos hacer una buena temporada», ha advertido.
Con toda la plantilla disponible, Ponsarnau tendrá que realizar un descarte para cumplir con los cupos de formación. Su intención es ampliar la rotación hasta los doce jugadores, después de utilizar únicamente diez frente al Burgos, para responder a la intensidad que propondrá el conjunto checo.
Miribilla, un impulso antes de Madrid
Una segunda victoria europea colocaría al Surne Bilbao en una situación muy favorable para pelear por la clasificación y afrontar con confianza los próximos compromisos de una competición en la que cada triunfo, e incluso cada punto de diferencia, puede resultar decisivo.
Los hombres de negro encadenan ocho victorias europeas consecutivas en Miribilla y quieren prolongar una racha que ha convertido el Bilbao Arena en uno de sus principales argumentos competitivos.
Además, el partido llega en mitad de una semana especialmente exigente que concluirá el domingo con la visita al Real Madrid, una cancha en la que el Bilbao Basket no gana desde 2012.
Antes de afrontar ese desafío, toca superar a un viejo conocido que ha cambiado de nombre y de ambiciones. Y seguir construy