El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha alertado de las consecuencias que tendría para España la implantación de un modelo mixto de pensiones impulsado por la derecha. Durante una visita a Bilbao para coordinar las acciones del sindicato de cara a la huelga general del 11 de noviembre, Sordo reconoció que es «perfectamente legítimo» defender este sistema, pero advirtió con dureza de sus efectos: «Las pensiones públicas apenas se van a situar en el umbral de la pobreza y el que no pueda ahorrar pasará hambre en la vejez».
El debate sobre el futuro del sistema público se ha situado en el centro de la campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, marcado por las propuestas de Vox de avanzar hacia la capitalización mixta, las alertas del PP sobre un posible «colapso» e insistencias del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la sostenibilidad de las pensiones y su revalorización antes de fin de año.
A pesar de las discrepancias, el dirigente sindical valoró positivamente la sinceridad de la oposición al calificar de «ejercicio muy sano en democracia que se diga la verdad» y celebrar que, por una vez, «alguien esté adelantando lo que va a hacer con las pensiones en España».
Finalmente, el líder de CCOO resumió la encrucijada que afronta el país ante las próximas urnas en una disyuntiva clara: elegir entre destinar un 15% del PIB para garantizar pensiones públicas dignas a toda la población o recortar el gasto al 12% a costa de ofrecer «pensiones de miseria para la mayoría». En este sentido, cuestionó la pretensión de «sustituir la solidez del Estado por la liquidez e imprevisibilidad de los mercados financieros».
En cuanto a las elecciones del 29 de noviembre, espera que se logre un acuerdo entre el Frente Amplio y Podemos de cara a las próximas elecciones generales del 29 de noviembre, que ha considerado «fundamental para evitar un gobierno de PP y Vox»
En declaraciones a los medios, Sordo se ha referido al «fracaso» reconocido por el diputado de ERC Gabriel Rufián por no haber podido cerrar un pacto entre los partidos que se sitúan a la izquierda del PSOE, a horas de que se cierre el plazo de presentación de candidaturas.
De cara a la huelga del 11 de noviembre, se ha mostrado convencido de que «va a ser un éxito» en Euskadi y ha insistido en que la convocatoria de paro general, además de ser una reivindicación por la vivienda, «tiene también clarísimos motivos laborales», entre ellos reclamar «subidas salariales de entre el 4 y el 7% en los convenios colectivos y de al menos el 7% en SMI».