Bermeo vive este sábado la segunda jornada de la primera edición de Xixili Festibala, un nuevo festival de música independiente que ha elegido un escenario poco habitual: la explanada del cementerio, con vistas a la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
La propuesta ha nacido con la intención de unir música, cultura vasca, tradición marinera y talento local. Además combina conciertos de rock, indie y electrónica con referencias al imaginario y la mitología de Euskal Herria.
Belako, Neomak y nuevos talentos
El cartel inaugural reúne nombres consolidados de la escena vasca junto a artistas emergentes. Entre los participantes figura Belako, además de Neomak, que continúa presentando su segundo trabajo, Lazturak orbain.
También forman parte de la programación Bengo, Olatz Salvador, Supercremalleras, Ben Yart, Ke Lepo, el grupo local Etxekalte y el joven artista Aimarz, cuya propuesta se mueve entre el reguetón y el hyperpop.
La combinación pretende cruzar artistas conocidos con propuestas que comienzan a abrirse camino, incluyendo también sesiones de música electrónica.
Dos escenarios y una zona abierta durante el día
El recinto cuenta con dos escenarios y tres áreas diferenciadas.
La zona exterior, de acceso gratuito, acoge Kresala Gunea, con actividad diurna hasta aproximadamente las 17:00 horas, música local, mercadillo, gastronomía y foodtrucks.
El espacio de pago concentra los conciertos principales y modifica su configuración a medida que avanza la jornada: Itsas Soinua Gunea está destinado a las actuaciones de bandas y Elektronikoa Gunea toma el relevo posteriormente con sesiones de DJs y música de baile.
Un festival ligado a la identidad de Bermeo
El nombre de Xixili Festibala hace referencia a Xixili, la figura de la lamia instalada desde 1980 en el espigón de Lamera y convertida en uno de los símbolos populares de Bermeo.
Con esa referencia, el festival busca construir una identidad propia que una la música contemporánea con el carácter marinero y cultural de la localidad.