El túnel Artxanda-La Salve permanece cerrado al tráfico desde el 2 de noviembre por unas obras de rehabilitación que se prolongarán durante cinco meses. Ante las afecciones a la circulación, el Ayuntamiento de Bilbao ha difundido una serie de recomendaciones para facilitar los desplazamientos de entrada y salida de la ciudad.
Cómo salir de Bilbao hacia el Txorierri
Para los vehículos que circulen en dirección al Corredor del Txorierri (BI-30), la alternativa preferente parte del puente de La Salve y continúa por la avenida Maurice Ravel y la avenida Zumalacárregui, hasta enlazar con la carretera Ibarsusi-Santo Domingo (BI-631).
Este recorrido permite acceder al corredor sin utilizar el túnel cerrado.
Las alternativas para entrar en Bilbao
Quienes necesiten acceder al centro de Bilbao, especialmente a la zona de Plaza Elíptica, disponen de diferentes itinerarios recomendados según su procedencia.
Desde el norte, el Ayuntamiento plantea entrar por Ribera de Elorrieta, la avenida Enekuri o la carretera Ibarsusi-Santo Domingo (BI-631).
Para los vehículos que lleguen desde el sur a través de la A-8, las opciones preferentes son los accesos por San Mamés o Zabalburu.
Las zonas de Bilbao que se recomienda evitar
El Consistorio aconseja evitar tres puntos especialmente sensibles para la circulación: la rotonda de San Pío X, la avenida Lehendakari Aguirre y el puente de Deusto.
La recomendación afecta tanto a quienes entran en Bilbao como a quienes salen de la ciudad, con el objetivo de reducir la concentración de vehículos en estos recorridos.
Atención a la hora punta de la mañana
Otra de las recomendaciones afecta a los túneles Artxanda-Ugasko y La Salve-Ugasko. El Ayuntamiento pide evitar su utilización entre las 7:30 y las 9:30 horas, la franja de mayor afluencia de tráfico durante la mañana.
Para los desplazamientos habituales, también aconseja priorizar el metro o el tren frente al autobús, siempre que sea posible.
El cierre del túnel Artxanda-La Salve comenzó a las 20:00 horas del lunes 2 de noviembre y está previsto que se mantenga durante aproximadamente cinco meses mientras se desarrollan los trabajos de rehabilitación.