El delantero del Athletic Club ha sido intervenido con éxito este martes de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, una lesión sufrida el pasado 17 de octubre en Mestalla frente al Valencia que le apartará de los terrenos de juego lo que resta de temporada. La operación ha transcurrido sin incidencias, y el guipuzcoano permanecerá ingresado hasta recibir el alta este miércoles.
Para Guruzeta, el duro camino de la recuperación no es territorio desconocido. Es la segunda vez que debe hincar la rodilla ante este mismo fantasma, un peaje cruel que vuelve a poner a prueba la resiliencia del atacante. Consciente de la travesía que le espera, el propio futbolista ha querido compartir un mensaje de entereza a través de sus redes sociales pocas horas antes de entrar en quirófano.
«Esta lesión me obliga a parar y a empezar un camino que sé que será largo, con muchos días de trabajo, esfuerzo y paciencia. No es el momento que querría vivir, pero estoy preparado para afrontar este reto por segunda vez con todas las fuerzas del mundo», ha señalado el ’12’ rojiblanco.
El punta ha querido agradecer de manera especial el calor recibido desde todos los estamentos del club y, muy especialmente, de la grada de San Mamés: «Sentir vuestro apoyo en momentos así significa muchísimo para mí. Ahora empieza una nueva batalla. Voy a trabajar cada día, paso a paso, con la misma ilusión de siempre y con un objetivo muy claro: volver a vestir nuestra camiseta, volver a disfrutar del fútbol y volver a estar con vosotros».
El parte médico oficial confirma los peores presagios de aquel viernes en Valencia: adiós a la temporada y un largo proceso de rehabilitación en el que el vestuario y la afición ya se han posicionado como su mejor escudo. Como bien recordaba el propio jugador en su despedida en euskera antes de enfilar la clínica: Elkar ikusiko gara laster.