Branded content

Sí, puedes poner hielo al vino: ahora hay un Blanco Rioja que lo recomienda

Bodegas Murillo Viteri presenta un blanco de vendimia temprana, ligero y refrescante, pensado para consumirse incluso con hielo

FRESCO, el nuevo vino blanco de Rioja de Bodegas Murillo Viteri, propone una forma distinta de disfrutar el vino: muy frío… incluso con hielo. Elaborado a partir de vendimia temprana y con solo 10,5% de alcohol, es un blanco pensado para momentos informales, fácil de beber y especialmente refrescante.

Durante años ha sido casi un tabú. En el mundo del vino, poner hielo en la copa era poco menos que un sacrilegio. Hasta ahora.

La bodega riojana Bodegas Murillo Viteri presenta Fresco Aranzubia, un vino blanco de Rioja creado precisamente para romper esa regla. Un vino pensado para disfrutarse muy frío, incluso con hielo, sin protocolos ni complicaciones.

Procedente de vendimia temprana, elaborado principalmente con uva Viura y con solo 10,5% de alcohol, destaca por su perfil ligero, muy afrutado y refrescante.

Su menor graduación alcohólica y su estilo fácil de beber lo convierten en una propuesta pensada para momentos informales como el aperitivo, el tardeo o una comida entre amigos. Además, su menor contenido alcohólico implica también menos calorías, algo cada vez más valorado por muchos consumidores.

Pero detrás de esta idea aparentemente sencilla hay también un importante trabajo técnico. El proyecto de Fresco Aranzubia ha requerido varios años de desarrollo para lograr un perfil de vino que mantenga su frescura e intensidad incluso a temperaturas muy bajas.

“La idea era crear un vino fácil de disfrutar, que invitara a olvidarse de las normas y a acercarse al vino sin protocolos, de una forma más espontánea y relajada”, explican desde la bodega. “Si nos hubieran preguntado hace unos años, probablemente nosotros mismos habríamos dicho que poner hielo al vino era una locura. Pero el consumo evoluciona y el vino también puede hacerlo”.

Un vino para romper prejuicios

Fresco nace con una idea clara: invitar a que cada persona disfrute del vino como más le guste. No pretende sustituir a los blancos clásicos de Rioja, sino abrir una forma diferente de consumir vino adaptada a estilos de vida actuales.

En un contexto en el que cada vez más consumidores buscan bebidas más ligeras, refrescantes y con menor graduación alcohólica, Fresco propone una forma desenfadada de acercarse al vino. Porque, al final, el vino también puede disfrutarse sin tantas reglas.

En este sentido, Fresco representa una pequeña ruptura con algunos códigos tradicionales: un Rioja que invita a relajarse y a disfrutar del vino con naturalidad.

Un vino blanco pensado para disfrutarse muy frío

La clave del estilo de Fresco Aranzubia está en su elaboración. La vendimia se realiza de forma temprana, adelantándose aproximadamente tres semanas respecto a otros blancos tradicionales de la bodega, lo que permite obtener uvas con menor concentración de azúcar y una acidez más marcada.

Este perfil aporta mayor frescura y permite que el vino mantenga su carácter incluso cuando se sirve a temperaturas muy bajas, entre 4 y 6 ºC, o incluso acompañado de hielo para quienes prefieran una experiencia aún más refrescante.

Se trata de un vino blanco ligero y aromático, pensado para acompañar aperitivos, platos ligeros o simplemente para disfrutar en cualquier momento.

Tradición riojana con una mirada diferente

Detrás de esta propuesta está Bodegas Murillo Viteri, situada en Cenicero, en el corazón de La Rioja. La bodega, con seis generaciones dedicadas al vino, combina tradición vitivinícola con una forma cercana y contemporánea de entender el vino.

Su objetivo sigue siendo el mismo: elaborar vinos de Rioja con una excelente relación calidad-precio y acercarlos a los consumidores de una manera directa y accesible.

La revolución del hielo

Fresco ya está disponible a través de la tienda online de Bodegas Murillo Viteri y en distintos puntos de venta.

Una propuesta que invita a disfrutar del vino de una forma diferente y que demuestra que incluso en una región con tanta tradición como Rioja siempre hay espacio para nuevas ideas.

Porque a veces, para disfrutar más del vino, basta con algo muy simple: servirlo bien frío… incluso con hielo.