Las playas de Euskadi registraron entre el viernes y el domingo un total de 14 picaduras de carabela portuguesa. Una de las personas afectadas necesitó ser trasladada a un centro de salud, según los datos facilitados por el Departamento vasco de Salud. Durante los tres días se notificaron avistamientos en numerosos arenales de Bizkaia y Gipuzkoa, lo que obligó a los servicios de salvamento y socorrismo a activar las medidas preventivas previstas.
Avistamientos y picaduras en las playas vascas
El viernes se localizaron ejemplares de carabela portuguesa en las playas de Gorliz, Azkorri-Gorrondatxe, Arrietara-Atxabiribil, La Arena, Karraspio y Laga. También se atendieron picaduras en Gorliz, La Arena, Karraspio y Laga.
El sábado se notificaron avistamientos en Ereaga, Arrigunaga, La Arena, Gorliz, Plentzia, Arrietara-Atxabiribil, Barinatxe-Solandotes, Zurriola y La Concha. Las picaduras se produjeron en varios arenales de Getxo, Gorliz, Sopela y Muskiz-Zierbena.
El domingo volvieron a aparecer carabelas portuguesas en playas como Gorliz, Ereaga, Arrigunaga, Plentzia, Barinatxe-Solandotes y Arrietara-Atxabiribil. La única persona que necesitó atención sanitaria fuera del arenal sufrió la picadura en Ereaga, en Getxo.
Protocolo ante la presencia de carabelas portuguesas
El Departamento vasco de Salud dispone de un protocolo específico ante la aparición de medusas y carabelas portuguesas. Los servicios de socorrismo comunican los avistamientos a Salud Pública a través de SOS Deiak. Las medidas pueden incluir la colocación de la bandera amarilla y la bandera identificativa de medusas, así como avisos por megafonía para pedir prudencia a las personas bañistas. Cuando existe un riesgo elevado, se puede prohibir el baño mediante la colocación de la bandera roja y la difusión de mensajes que alerten de la presencia de organismos peligrosos en el agua.
Qué hacer ante una picadura
Salud recomienda evitar el baño cuando se detecten medusas o carabelas portuguesas y no tocarlas, aunque estén fuera del agua o sobre la arena. En caso de picadura, es necesario acudir cuanto antes al puesto de socorro. La zona afectada no debe rascarse ni frotarse y tiene que limpiarse con agua de mar, nunca con agua dulce. También se aconseja retirar los restos con unas pinzas y aplicar frío o hielo dentro de una bolsa de plástico durante unos cinco minutos.