"Hay un gran desfase entre las mujeres que se ven durmiendo en la calle y las que realmente existen"

La inseguridad empuja a las mujeres a una exclusión residencial invisible. Bizitegi reclama espacios no mixtos para atenderlas

Podcast Sociedad

«Hay un gran desfase entre las mujeres que se ven durmiendo en la calle y las que realmente existen»

Banner de Uso ético de la IA en Bilbao

El sinhogarismo trasciende la imagen tradicional de dormir al raso. En una entrevista concedida al programa EgunOn Bizkaia, Aitor Ipiña, gerente de la entidad social Bizitegi, ha desgranado la compleja realidad que atraviesa la exclusión residencial en el territorio. Ipiña ha recordado que el sinhogarismo abarca situaciones menos visibles como las viviendas inseguras o inadecuadas, donde la falta de un hogar digno condena a muchas personas al hacinamiento.

La realidad del colectivo en ciudades como Bilbao ha experimentado una transformación profunda en los últimos años. En menos de una década se ha duplicado el número de personas en situación de calle, un incremento marcado por la llegada de jóvenes migrantes. Según explica Ipiña, mientras que las trayectorias antiguas requerían principalmente cuidados, el perfil actual necesita sobre todo oportunidades de futuro y acceso al ámbito profesional. Como muestra de este contraste, denuncia que más de un centenar de jóvenes acuden diariamente a centros formativos para capacitarse mientras se ven obligados a dormir en la calle.

La invisibilidad de la exclusión residencial femenina

El gerencia de Bizitegi pone un foco especial en la vulnerabilidad de las mujeres, un colectivo que suele quedar invisibilizado en las recuentos oficiales de calle. Mientras los datos oficiales suelen contabilizar unas 30 mujeres sin hogar en Bizkaia, por el centro de día de la entidad han pasado cerca de 200 mujeres el último año. Para evitar acabar a la intemperie o exponerse a la hostilidad de los recursos masculinizados, las mujeres recurren de manera habitual a estrategias alternativas como alojamientos temporales o infraviviendas. Para responder a este fenómeno interseccional —donde influyen la violencia de género y la falta de seguridad—, Bizitegi ha impulsado recursos específicos no mixtos, tales como la red de pisos adaptados y el Hostel Lamia, el primer albergue inclusivo exclusivo para mujeres.

Salud mental y el freno del mercado inmobiliario

Respecto a la salud mental, Ipiña subraya una doble relación causa-efecto: no solo existen personas que terminan en la calle por patologías previas, sino que estar en la calle deteriora gravemente la salud física y mental en cuestión de pocos meses debido a la severidad del entorno. Asimismo, la crisis de la vivienda actúa como un muro infranqueable. Incluso cuando algunas personas logran ingresos suficientes para costearse una habitación, el sistema inmobiliario actual se mantiene completamente cerrado a su inclusión.

Sensibilización y reto institucional

Para romper los estigmas y prejuicios de la ciudadanía, la entidad apuesta por iniciativas comunitarias y educativas basadas en el testimonio directo de personas sin hogar. Respecto a las políticas públicas, el responsable de Bizitegi señala que es necesario un mayor esfuerzo institucional: hace falta una estrategia focalizada en el sinhogarismo femenino y un trabajo mancomunado entre municipios para descentralizar los recursos y no concentrar toda la respuesta en Bilbao.


Si te gusta EgunOn Bizkaia, suscríbete en nuestros canales de podcast:

Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:

  • Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
  • Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
  • Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
  • Revive los mejores bacalaos en YouTube
  • Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *