«Hemos roto más ecosistemas desde 1950 que en toda la historia»

Ante la imparable crisis climática, un llamamiento a la "desaceleración" y a la "slow life" para no llegar a un punto sin retorno

Podcast Ciencia y salud

«Hemos roto más ecosistemas desde 1950 que en toda la historia»

En Campo Abierto, la sección de EgunOn Bizkaia, Ion Colino (Areitz Soroa, Galdames) ha realizado un balance medioambiental del año y ha dirigido la mirada a 2026. El colaborador ha advertido de que no se cumplirán objetivos ante la crisis climática si no se  toman decisiones drásticas ya, y ha planteado que la desaceleración del progreso humano —una “slow life”—es viable mientras se aceleran las ejecuciones de la transición ecológica.

“Fin a los combustibles fósiles” y renovables con criterio

Colino ha señalado que se debe dejar de depender de los combustibles fósiles desde 2026, una meta ambiciosa que entiende como llamada a la acción. Al mismo tiempo, subraya que algunas energías renovables han tenido impacto en el territorio y que se han instalado infraestructuras eólicas en lugares no adecuados, por lo que pide criterios de implantación más exigentes.

Movilidad eléctrica: más preguntas que respuestas

El invitado ha recordado que comprar un coche eléctrico no supone “cumplir” con el medioambiente. Ha instado a preguntarse de dónde vienen los materiales de esos vehículos —baterías, plásticos, cristales— y qué minerales se utilizan. Ha reclamado una reflexión sobre la cadena completa antes de dar por buena cualquier solución tecnológica.

Recuperar saberes para ganar autonomía

Frente a la dependencia tecnológica, ha reivindicado recuperar oficios y destrezas antiguas. Ha recordado que, en su infancia, no se dependía tanto de la tecnología y se tenían más recursos para afrontar momentos difíciles. Esa sabiduría acumulada es válida también hoy, según ha defendido.Colino ha remarcado que la comunidad científica lleva advirtiendo desde hace décadas sobre el punto de no retorno.

El «Horizonte de Sucesos» del 1,5 grados

El objetivo para el Nuevo Año es claro: no alcanzar el punto crítico de un aumento de temperatura de 1,5 grados antes de 2030. Según la comunidad científica, optimizar lo que ya tenemos —carreteras, trenes y tecnología existente— en lugar de buscar únicamente la velocidad o el progreso mal entendido, podría ser la clave para «dilatar» nuestra presencia en el calendario cósmico.

La advertencia es realista: si no se toman decisiones drásticas y se acelera la transición para dejar de depender de los combustibles fósiles en este 2026, el margen de maniobra de nuestra civilización seguirá estrechándose.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *