Ion Colino ha explicado en ‘Campo Abierto’ (EgunOn Bizkaia) cómo el calendario lunar ha guiado tradicionalmente las labores agrícolas y qué prácticas recomienda hoy para la huerta. El responsable del Centro de Agricultura Ecológica y Granja Escuela Areitz Soroa (Galdames) ha defendido que las fases de la luna han influido directamente en plantas, suelos y ritmos de trabajo, un conocimiento que, a su juicio, se ha arrinconado en la agricultura actual.
Luna menguante: poda, estacas y semilleros
Colino ha recordado que el ciclo lunar dura 30 días y que, de luna llena a luna nueva, se abre un periodo de quince días propicio para labores “secantes”. En ese tramo, recomienda podar árboles para fortalecer su rebrote en primavera, cortar estacas de acacia o castaño para cierres de fincas, preparar semilleros y labrar suelos para reducir la germinación indeseada. También ha señalado el trasplante de variedades de árboles débiles como tarea adecuada en esta fase.
Luna creciente: injertos y abonado orgánico
Una vez la luna ha empezado a crecer, Colino sitúa el momento idóneo para injertar, esparcir abonos orgánicos y favorecer la fructificación de variedades vigorosas. “La luna es mentirosa”, resume de forma divulgativa al explicar que cuando se ve en forma de D en el cielo, indica fase creciente.
Días de hoja y días de tierra: cosas a hacer y a evitar
El invitado ha diferenciado entre días de hoja y días de tierra dentro del calendario. En días de hoja, ha advertido que no se deben aplicar tratamientos fitosanitarios y se debe priorizar la recolección de verduras de hoja, por su mayor acumulación de agua. En días de tierra, que favorece el desarrollo y la recolección de raíces —como la zanahoria— se esparcen abonos. A modo de ejemplo, ha destacado que es buen momento para plantar ajos al coincidir luna menguante y descendente.
Colino ha sostenido que la influencia lunar y la alineación de los astros se percibe en los seres vivos y los cultivos, y ha enmarcado estas prácticas en la biodinámica, una corriente que, ha dicho, se basa en hechos de la naturaleza observables en el día a día.
