María López Negrete ha cumplido su primer año como presidenta de CECOBI (Confederación del Comercio de Bizkaia) y ha pasado por los micrófonos de EgunOn Bizkaia para hacer balance y analizar la situación real de un sector clave para la vida de los pueblos y barrios del territorio. Con un tono realista pero optimista, López ha remarcado la necesidad de pasar de las palabras a los hechos a la hora de apoyar al comercio de proximidad: «Falta conciencia de que lo que hacemos en nuestro día a día tiene consecuencias en el comercio local».
El desafío de la concienciación y los nuevos hábitos
El auge de las furgonetas de reparto en nuestras calles es el reflejo de un cambio drástico en los hábitos de consumo. Para la presidenta de CECOBI, la clave de la supervivencia del comercio local pasa por la especialización y la personalización del servicio, pero también por una necesaria autorreflexión del consumidor y un impulso educativo desde las instituciones. «Desde las administraciones públicas tienen que hacer pedagogía en los centros formativos y dar a conocer los procesos que hay detrás de cada producto. Buscar la trazabilidad, porque cuando conoces la historia que hay detrás, estás más sensibilizado».
Mismas reglas de juego para todos
Una de las principales quejas del sector en Bizkaia es la competencia desleal que sufren por parte de grandes plataformas de comercio electrónico, especialmente de origen asiático. López ha calificado de «meramente recaudatoria» la tasa de 3 euros impuesta a nivel europeo para los paquetes de bajo importe, recordando que el comercio local aporta empleo, seguridad, iluminación y comunidad. «Queremos que nos protejan con respecto a otros agentes que están vendiendo y no compiten con las mismas reglas de juego, ni en condiciones laborales ni fiscales», ha reclamado con firmeza.
El absentismo y el relevo generacional, grandes lastres
El comercio minorista de Bizkaia, compuesto en su mayoría por pequeñas estructuras de entre dos y cuatro trabajadores, sufre de manera muy acusada el problema del absentismo laboral, un índice que en el País Vasco es de los más altos del Estado. «Cuando falla una persona, falla un 25% o un 33% de la plantilla. ¿Cómo lo estamos cubriendo? Metiendo más horas los propietarios», ha lamentado, señalando que la lentitud en los trámites sanitarios de la administración también agrava estas bajas.
A esto se le suma la falta de mano de obra y la dificultad del relevo generacional, que está provocando el cierre de negocios que siguen siendo rentables, como la emblemática Joyería Matía que bajará la persiana en julio. Ante esto, López destaca el papel del emprendedor migrante, que ya representa el 35% de las personas que acuden a los servicios de emprendimiento: «Tienen una cultura que traen en el ADN, están acostumbrados a buscarse la vida y tienen muchas habilidades sociales».
Para hacer frente a este nuevo escenario, desde CECOBI insisten en la importancia de la formación continua en herramientas como la inteligencia artificial o el marketing digital. Además, de cara a la próxima semana, la confederación organiza el evento CB113 (Comercio Bizkaia con los cinco sentidos), que tendrá lugar el lunes a las 18:30 en el edificio del Ensanche. Un foro gratuito e ideal para perder el miedo a emprender y conocer casos de éxito y, sobre todo, grandes errores de los que aprender.
