Un estudio reciente ha arrojado luz sobre una posible relación entre la exposición a metales pesados y el desarrollo del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en niños. La investigación, liderada por la científica Fina Canals del Grupo de Investigación Nutrición i Salut Mental de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, ha encontrado una asociación significativa entre niveles altos de ciertos metales y una mayor probabilidad de padecer TDAH.
Una condición del neurodesarrollo con factores ambientales
Fina Canals ha explicado que el TDAH es una condición del neurodesarrollo que puede manifestarse desde las primeras etapas de la vida, y que aunque existen factores genéticos importantes, el estudio se ha centrado en los factores ambientales como posibles elementos de prevención.
El equipo de investigación ha trabajado con niños diagnosticados clínicamente con TDAH, no simplemente con síntomas dispersos. «No es lo mismo un niño movido que uno que cumple los criterios internacionales de diagnóstico», ha aclarado Canals.
Cobre y plomo, bajo la lupa científica
Los resultados del estudio muestran que los niños con niveles más altos de cobre presentan una asociación 16 veces mayor con el TDAH. Aunque no se puede afirmar que estos metales sean la causa directa, sí se ha demostrado una correlación significativa.
Los metales pesados analizados proceden de fuentes tan diversas como el agua, los alimentos, el aire y el suelo. Estas sustancias pueden acumularse con más facilidad en la infancia, etapa de especial vulnerabilidad por la inmadurez de los procesos metabólicos.
Fuentes de exposición y dificultad de eliminación
El estudio ha contado con la colaboración de la Universidad de Granada y el Hospital San Juan de Dios de Barcelona, que han realizado los análisis clínicos. «La exposición puede venir del tráfico urbano, de fábricas o incluso de algunos cultivos», ha señalado la investigadora.
Respecto a la eliminación de estos metales del organismo, Canals ha reconocido que es muy difícil depurarlos una vez presentes, por lo que insiste en la importancia de la prevención y la mejora de las políticas de salud pública.
Legislación ambiental y salud infantil
La investigación pone en evidencia la necesidad de medidas públicas que limiten la exposición a estos contaminantes. Canals ha recordado que zonas urbanas con normativas restrictivas al tráfico han mostrado mejoras en salud pública, aunque dichas medidas puedan generar resistencia social.
Asimismo, ha mencionado que los entornos rurales no están exentos de riesgos, ya que también pueden incluir contaminantes agrícolas no regulados.
El valor de la ciencia frente a los bulos
Canals ha insistido en la necesidad de seguir divulgando investigaciones rigurosas para combatir los bulos que rodean trastornos como el TDAH o el autismo. «Nuestro trabajo se basa en evidencias empíricas. No luchamos contra los bulos, apoyamos la ciencia», ha concluido.
Si te gusta EgunOn Magazine, suscríbete en nuestros canales de podcast:
Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:
- Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
- Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
- Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
- Revive los mejores bacalaos en YouTube
- Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram
