Entrevista con experto en seguridad sobre el aniversario del robo en el Louvre

El presidente de Centro de Valores cree que "los ladrones aprovecharon el factor sorpresa y varios descuidos"

Podcast Sociedad

Un año después del ‘robo del siglo’, las joyas del Louvre podrían haber sido fundidas: «Espero equivocarme»

Investigación del robo en 2025 / Europa Press

El robo de las joyas de la corona francesa en el Museo del Louvre ha cumplido un año con las piezas todavía desaparecidas y numerosas preguntas sobre la seguridad de uno de los museos más importantes del mundo. El 19 de octubre de 2025, un grupo de ladrones disfrazados de operarios protagonizó uno de los robos más sorprendentes de los últimos años, una operación que ha durado apenas entre siete y ocho minutos. Brian Lavio, presidente del Centro de Valores, ha analizado las circunstancias que han permitido el asalto y las dificultades para recuperar el patrimonio sustraído.

La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine.

El factor sorpresa y los descuidos del Louvre

El experto ha explicado que los responsables del robo han sabido aprovechar tanto el factor sorpresa como las posibles deficiencias acumuladas en los protocolos de seguridad. «Aprovecharon muchísimo el factor sorpresa y varios descuidos que vienen probablemente con operativas de muchos años sin tener percances», ha señalado.

Lavio ha destacado que los edificios históricos presentan dificultades particulares para garantizar la seguridad. Muchos museos ocupan construcciones que no han sido concebidas originalmente para proteger objetos de enorme valor, sino que han sido adaptadas para facilitar el acceso del público.

Esta circunstancia obliga a encontrar un equilibrio entre la protección del patrimonio y la experiencia de los visitantes. Además, el paso del tiempo puede generar una excesiva confianza en los sistemas existentes y una menor percepción de los riesgos.

¿Han sido fundidas las joyas robadas?

Una de las cuestiones más preocupantes que ha abordado el presidente del Centro de Valores es el destino de las piezas desaparecidas. Lavio ha establecido una diferencia fundamental entre el robo de pinturas y el de joyas elaboradas con materiales preciosos.

Mientras que una pintura reconocible resulta difícil de comercializar en el mercado clandestino, el oro y las piedras preciosas pueden separarse y reutilizarse, lo que complica considerablemente su identificación.

El experto ha planteado la posibilidad de que las joyas del Louvre hayan sido desmontadas para aprovechar sus componentes. Sin embargo, ha insistido en que se trata de una hipótesis y ha expresado su deseo de que las piezas permanezcan intactas.

«Espero equivocarme y que no las hayan descompuesto», ha afirmado.

Lavio ha recordado que el valor de estas joyas no reside únicamente en los materiales con los que han sido fabricadas. Su importancia histórica y cultural supera ampliamente su posible valoración económica, ya que forman parte del patrimonio de Francia.

También ha abordado la posibilidad de que el robo responda a un encargo de un coleccionista privado. En ese escenario, ha explicado que existirían más posibilidades de que las piezas se conservaran y pudieran reaparecer en el futuro.

Las tres barreras de seguridad que debe tener un museo

El presidente del Centro de Valores ha detallado los tres elementos fundamentales que intervienen en la protección de instalaciones como el Louvre: la seguridad física, los sistemas electrónicos y la coordinación humana.

La primera barrera corresponde a la resistencia del propio edificio, incluidos sus muros, ventanas y accesos. La segunda incorpora cámaras, sensores y otros dispositivos capaces de detectar posibles intrusiones.

La tercera depende del personal de vigilancia y de la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad.

Lavio ha subrayado que uno de los principales objetivos de cualquier sistema de protección consiste en ganar tiempo suficiente para permitir la intervención policial.

En el caso del Louvre, los asaltantes han conseguido acceder hasta una ventana elevada utilizando un vehículo y herramientas de corte. El experto ha destacado la importancia de detectar comportamientos anómalos antes de que los delincuentes lleguen a los puntos vulnerables del edificio.

El papel de los vigilantes frente a la inteligencia artificial

La conversación también ha abordado las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial para mejorar la seguridad de los museos.

Lavio ha reconocido que estas herramientas permiten identificar patrones numéricos con mayor rapidez que las personas, aunque ha defendido el valor de la experiencia acumulada por los profesionales de vigilancia.

Un trabajador que lleva muchos años en una instalación puede reconocer comportamientos extraños que resultan difíciles de interpretar para un sistema automatizado.

La observación humana y la tecnología, por tanto, desempeñan funciones diferentes en la prevención de incidentes.

El especialista también ha explicado que los delincuentes pueden estudiar previamente las rutinas de seguridad para detectar debilidades, comprobar los tiempos de respuesta y seleccionar el momento más favorable para actuar.

La huida en moto y las dificultades para localizar a los ladrones

Otro de los aspectos analizados ha sido la escapada de los responsables del robo, que han utilizado motocicletas Yamaha T-Max.

Lavio ha señalado que la utilización de vehículos habituales en las grandes ciudades puede dificultar su identificación. Frente a un automóvil singular o fácilmente reconocible, una motocicleta de un modelo muy extendido resulta más complicada de localizar entre el tráfico.

El experto ha relacionado esta elección con la planificación de los delincuentes y con la necesidad de disponer de un medio de transporte rápido que permita confundirse con el resto de vehículos.

Habitaciones del pánico y protección de bienes en viviendas

La entrevista también ha abordado la seguridad de las colecciones privadas y de los objetos de gran valor que se conservan en domicilios particulares.

Lavio ha explicado que las habitaciones del pánico están adquiriendo protagonismo como medida de protección personal, especialmente ante la posibilidad de que se produzca una intrusión mientras los propietarios permanecen en la vivienda.

Según ha señalado, actualmente se están instalando más espacios de este tipo que cajas fuertes destinadas a custodiar objetos valiosos.

El presidente del Centro de Valores ha recomendado separar, siempre que sea posible, la custodia de bienes de elevado valor del lugar donde reside la familia.

También ha advertido de las limitaciones de respuesta ante una alarma doméstica. El aviso a una empresa de seguridad, la comprobación del perímetro y la posterior intervención policial pueden prolongar considerablemente el tiempo necesario para atender una incidencia.

En este sentido, ha explicado que entre la detección de una intrusión y la llegada de las fuerzas de seguridad pueden transcurrir más de 30 e incluso más de 60 minutos, dependiendo de las circunstancias y del procedimiento de intervención.


Si te gusta EgunOn Magazine, suscríbete en nuestros canales de podcast:

Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:

  • Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
  • Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
  • Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
  • Revive los mejores bacalaos en YouTube
  • Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *