Colectivos sociales exigirán este sábado a los gobiernos que actúen contra la crisis climática

A las 12:00 en el Arriaga se unirán con el lema: "No permitamos que nos cambien el clima. Lo que debe cambiar es el sistema"
Colectivos sociales exigirán este sábado a los gobiernos que actúen contra la crisis climática
Los compromisos de reducción de emisiones no se cumplen y son insuficientes / Scientist Rebellion
Banner de Konfekoop en Bilbao

El domingo 6 de noviembre comenzó la 27 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP27), en Egipto. En esta cita, se reúnen durante 12 días los gobiernos del planeta para decidir de nuevo medidas frente al cambio climático.

12 de noviembre a las 12h, delante del Teatro Arriaga en Bilbao

Desde la plataforma Aldaketaldia convocan una concentración el 12 de noviembre a las 12h, delante del Teatro Arriaga en Bilbao, para exigir a los gobiernos reunidos en la COP27 que aborden de manera justa y solidaria las inevitables transiciones. A los gobiernos vasco y español les exigen que, «admitiendo su corresponsabilidad en la creación de esta crisis, se comprometan en la implementación de políticas que frenen su vigente carrera hacia el abismo, y que giren hacia un rescate de las vidas más precarizadas.

Se concentrarán bajo el lema «No permitamos que nos cambien el clima. Lo que debe cambiar es el sistema».

Eventos meteorológicos extraordinarios

La 27ª Conferencia sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (COP27) que comienza este domingo en Sharm el Sheij, Egipto, ha deparado ha abierto oficialmente la negociación sobre las compensaciones económicas para las crisis provocadas por eventos meteorológicos extraordinarios.

El pacto permitirá a los diplomáticos y dirigentes desplazados hasta Egipto debatir este asunto por primera vez de forma oficial. El ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Samé Shukri, presidente de la COP27, ha destacado que este avance se ha logrado tras 48 horas de intensas negociaciones y ha subrayado que prevé que se tome una decisión definitiva «no más tarde de 2024».

«Esto genera por primera vez un espacio institucionalmente estable para la agenda formal de la COP y el Acuerdo de París para debatir la acuciante cuestión de financiar la respuesta necesria a las brechas actualmente existentes en la respuesta a las pérdidas y daños», ha indicado Shukri.

Son los que sufren más directamente los efectos del cambio climático

Los países en vías de desarrollo y los estados insulares que apenas han contribuido a las emisiones de gases de efecto invernadero son los que sufren más directamente los efectos del cambio climático y son los que más han presionado en las últimas semanas para que se tratara esta cuestión.

La demanda es ya vieja, pues estaba presente cuando comenzaron las COP a principios de la década de 1990, pero los países industrializados han bloqueado reiteradamente las iniciativas para incluir el tema en la agenda por miedo a que pudiera generar una demanda de miles de millones de dólares (euros) en compensaciones. Las recientes inundaciones en Pakistán y otras crisis recientes han servido para dar un nuevo empujón a la reivindicación.

Las autoridades egipcias han detenido en los últimos días a decenas de personas

La ONG Human Rights Watch (HRW), especializada en el seguimiento de la situación humanitaria internacional, ha denunciado este domingo que las autoridades egipcias han detenido en los últimos días a decenas de personas que han llamado a la manifestación y restringido el propio derecho a la protesta en los días previos a la celebración de la cumbre climática COP27 en la localidad turística de Sharm el Sheij.

Allí, las autoridades han ordenado la colocación de cámaras en todos los taxis de la zona para que las agencias de seguridad vigilen a los pasajeros y a los conductores, y puesto en marcha un proceso «indebidamente complejo» de registro destinado, según HRW, a limitar la participación del público en esta cumbre.

Para el director adjunto de HRW para Oriente Próximo y Norte de África, Adam Coogle, «está claro que el Gobierno egipcio» que lidera el exmilitar golpista Abdelfatá al Sisi «no tiene intención de relajar sus abusivas medidas de seguridad ni de permitir las libertades de expresión o de asamblea».

Entre las detenciones, HRW destaca la del activista indio contra el cambio climático Ajit Rajagopal cuando se disponía a efectuar una marcha de ocho días desde El Cairo a Sharm el Sheij. Rajagopal fue puesto en libertad al día siguiente tras las críticas internacionales.

El gobernador de la provincia de Sinaí del Sur, Jaled Fouda, ha avisado de que las fuerzas de seguridad solo permitirán concentraciones en zona designadas, lejos de la cumbre. «No se permitirá la entrada a nadie que no esté registrado», declaró a finales del mes pasado en el canal de televisión Sada al Balad.

Las manifestaciones deberán celebrarse con 36 horas de aviso en las zonas más próximas a la cumbre y con 48 en cualquier otro punto de la ciudad, y solo entre las 10.00 y las 17.00. Sus participantes deberán ir debidamente identificados.

HRW también recuerda que el Gobierno egipcio obliga a todos los asistentes a descargarse una aplicación que recaba información personal y requiere acceso a la cámara, al micrófono y al servicio de localización del móvil. «Muchos datos», apunta el grupo, «que despiertan preocupación sobre el derecho a la privacidad de los participantes».

La ONG recuerda que el derecho Internacional garantiza a todos el derecho a una participación libre, activa y significativa en los asuntos públicos a nivel internacional, nacional, regional y local. El derecho a la participación, añade, está indisolublemente ligado a otros derechos humanos como el derecho a la reunión y asociación pacíficas y la libertad de expresión.

«Arrestar a egipcios simplemente por llamar a protestas unos días antes de la COP no es solo una violación a la libertad de expresión y reunión, sino que también es un mensaje directo a los participantes de la COP para que se mantengan en línea», ha remachado Coogle.

Los efectos se han intensificado durante los últimos ocho años

Los efectos visibles del cambio climático se han intensificado durante los últimos ocho años, que son los más cálidos desde que hay registros, y en los que se ha observado como la subida del nivel del mar se acelera, el deshielo de los glaciares europeo bate récords y los fenómenos meteorológicos extremos provocan graves daños, según concluye el avance provisional del Informe sobre el Estado del Clima 2022 de la Organización Meteorológica Mundial.

La OMM publica este domingo el documento coincidiendo con la inauguración de la XXVII Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU en la localidad balneario de Sharm-El Sheik, en Egipto.

El análisis de la organización meteorológica estima que en la actualidad la temperatura media mundial de 2022 superará en 1,15 grados centígrados (ºC) –entre 1,02 y 1,28ºC– la media térmica del periodo preindustrial, el comprendido entre 1850 y 1900 y que la media del decenio 2013-2022 superará en 1,14ºC — de 1,02 a 1,27ºC– el valor de referencia de la etapa preindustrial.

Ese valor sobrepasa incluso las estimaciones realizadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos de Cambio Climático de la ONU (IPCC), cuyo último informe de evaluación, el sexto, pronosticaba una subida de la temperatura global entre 2011 y 2020 de 1,09ºC.

Sin embargo, la OMM explica que a raíz del enfriamiento causado por un infrecuente triple episodio de La Niña, es probable que 2022 sea «solo» el quinto o sexto año más cálido del que se tiene constancia. Esto, según argumenta la organización, no invierte la tendencia a largo plazo, ya que estima que es «solo cuestión de tiempo» hasta que se bata el récord del año más cálido jamás registrado.

El documento observa que las señales y las consecuencias del cambio climático son cada vez «más alarmantes» puesto que desde 1993 se ha duplicado la velocidad de subida del nivel del mar, que ha aumentado casi 10 milímetros desde enero de 2020 y este año ha alcanzado un nuevo máximo. Esto significa que el 10 por ciento del incremento del nivel del mar registrado a escala mundial desde que comenzaron las mediciones por satélite hace casi 30 años se ha concentrado en los dos años y medio últimos.

También califica a 2022 como un año «excepcionalmente duro» para los glaciares de los Alpes europeos, dado que los primeros indicios apuntan a un deshielo «sin precedentes», con pérdidas de espesor de entre 3 y 4 metros y el manto de hielo de Groenlandia perdió masa por vigésimo sexto año consecutivo y por primera vez en el mes de septiembre tuvo lluvias en vez de nevadas.

Las primeras mediciones indican que, entre 2021 y 2022, los glaciares suizos perdieron el 6 por ciento de su volumen de hielo y por primera vez en la historia, incluso en los emplazamientos de medición situados a mayor altitud, toda la nieve se función durante la temporada de verano, por lo que la acumulación de hielo fue nula. Entre 2001 y 2022, el volumen de hielo de los glaciares de Suiza disminuyó de 77 kilómetros cúbicos a 49 km3, lo que supone un descenso de más de un tercio.

Un escaso manto nivoso al final del invierno y las repetidas acumulaciones de polvo sahariano prepararon el terreno para que, entre mayo y principios de septiembre, las largas e intensas olas de calor propiciaran una pérdida de hielo sin precedentes.

El análisis señala que a raíz del aumento continuado de las concentraciones de gases de efecto invernadero y la constante acumulación de calor han provocado que los últimos ocho años sean los ocho más cálidos desde los que se tiene constancia. Pero además, el informe indica que este año las olas de calor extremas, sequías e inundaciones devastadoras han afectado a millones de personas y han ocasionado pérdidas valoradas en miles de millones.

En cuanto al calor del océano los autores destacan que también se alcanzaron niveles récord en 2021, el último año evaluado, y que los últimos 20 años lo ha hecho a una velocidad especialmente elevada.

El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, ha advertido de que cuanto mayor sea el calentamiento, peores serán las consecuencias y añade que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera son «tan elevados que apenas podremos limitar el calentamiento a 1,5 °C, el objetivo menos ambicioso del Acuerdo de París».

«Ya es demasiado tarde para muchos glaciares y el deshielo continuará durante cientos, o incluso miles de años, y ello acarreará graves consecuencias para la seguridad hídrica. El ritmo de aumento del nivel del mar se ha duplicado en los últimos 30 años», incide Taalas, que explica que aunque todavía se mide este incremento en milímetros por año, en un siglo representará un aumento del nivel de las aguas del mar de entre 50 centímetros y un metro.

«Para los países de baja altitud y para muchos millones de habitantes de zonas costeras es una grave amenaza a largo plazo», observa.

En ese sentido, ha recordado que con demasiada frecuencia quienes menos contribuyen al cambio climático son quienes más sufren sus consecuencias, tal y como se ha visto en las «terribles» inundaciones en Pakistán y la «mortal y pertinaz sequía» que castiga el cuerno de África.

No obstante, ha añadido que también han sufrido a lo largo de este año los «estragos» de los fenómenos extremos las sociedades que están bien preparadas y ha recordado las prolongadas olas de calor y la sequía en gran parte de Europa y del sur de China.

«Los fenómenos meteorológicos extremos se están intensificando, y por ello es más importante que nunca velar por que todos los habitantes de la Tierra tengan acceso a las alertas tempranas, dado que permiten salvar vidas», considera.

Durante la COP27 en Egipto el secretario general de la ONU, António Guterres desvelará un Plan de Acción para alcanzar en los próximos cinco años los objetivos de la iniciativa ‘Alertas Tempranas para Todos’ ya que en la actualidad, la mitad de los países del mundo carecen de sistemas de alerta temprana y ha pedido a la OMM que lidere la iniciativa.

En cuanto a las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero en 2021 –dióxido de carbono, metano y óxido nitroso– volvieron a llegar a niveles sin precedentes. El aumento anual de la concentración de metano fue el más alto jamás registrado y los datos de las principales estaciones de seguimiento, los niveles atmosféricos de los tres gases de efecto invernadero siguieron aumentando en 2022.

La sequía dejó en situación de «crisis» alimentaria a entre 18,4 a 19,3 millones de personas en todo el mundo; los organismos humanitarios alertan de que otra estación con menos precipitaciones que la media provocará probablemente malas cosechas y agravará aún más la situación de inseguridad alimentaria en Kenia, Somalia y Etiopía.

El informe refleja los principales eventos extremos causados por el cambio climático, como las graves inundaciones en Pakistán, los ciclones en África meridional, con Madagascar con lluvias torrenciales y devastadoras crecidas; el huracán Ian en Cuba y Florida. Igualmente, China sufrió la ola de calor más extensa y pertinaz desde que hay registros y en vastas zonas de Europa se registraron repetidos episodios de calor extremo.

El caudal de los ríos europeos, como el Rin, el Loira y el Danubio, se situó en niveles críticamente bajos y a la grave sequía se sumaron en Europa los graves incendios.

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