Otra vuelta de tuerca

Elordi buscará el domingo en el Bizkaia la txapela del Manomanista ante Altuna, una final que les contaremos en Radio Popular-Herri Irratia
Otra vuelta de tuerca
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Aitor Elordi sigue empeñado en que este 2023 sea el de su eclosión definitiva. El pelotari vizcaíno se presentaba en el Manomanista tras ocupar el tercer cajón del podio en el Cuatro y Medio y llevarse la txapela del Parejas. Y estará en una nueva final.

Con ese título junto a Zabaleta como base de operaciones, el de Mallabia abría un nuevo escenario en su carrera profesional. Y a sus 27 años, Aitor afrontará en unos días la final del torneo más importante de esta disciplina deportiva. Será ante Altuna. El de Amezketa busca su séptima txapela, la tercera en el Manomanista.

El duelo de semifinales celebrado en el Ogueta gasteiztarra nos dejó otra muestra de que, en estos momentos, Elordi es un pelotari en plena forma: física, de juego y, sobre todo, mental. La txapela del Parejas supuso ese paso que aún le faltaba, el título que necesitaba como empujón a su carrera. Y ahora mismo no parece fácil que se baje de la ola a la que se ha subido.

El partido arrancó con el color azul como protagonista, con un 0-4 que ponía ya las cartas sobre la mesa. El 3-8 mantenía a raya al riojano, y además llegarían después otros tres tantos de un desatado Elordi, que llevaba el luminoso hasta un esperanzador 4-13. La ventaja parecía suficiente como para empezar a matizar las fuerzas, pero siempre alerta por una posible reacción de un Darío que también buscaba su primera final en este certamen.

Y ahí llegaron algunas dudas para el vizcaíno. Parcial de 6-2 del colorado para colocar un inquietante 10-15. Garikoitz Txakartegi, tío y botillero de Elordi, entendió que había que parar el motín. Tercer alto en el camino, pero sin que sirviera para que su pupilo refrescase la mente y las ideas. Llegaron otros dos tantos más de su rival (12-15) y algunos nubarrones empezaron a asomar por el recinto gasteiztarra.

Pero sería el propio Aitor quien se encargaría de ahuyentarlos. Un tanto cerraba la sangría y las dudas, junto al saque posterior. Elordi respiraba, pero aún había que terminar el trabajo, que concluiría con un gancho y la explosión de júbilo del vizcaíno. El domingo, y con el Bizkaia como escenario, tendrá la oportunidad de llevarse la segunda txapela de su carrera, segunda asimismo de este espectacular 2023. Sólo Altuna se interpone en ese sueño.

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