El Surne Bilbao se enfrenta este miércoles al Sporting de Portugal en Lisboa (20:30 horas, os lo contamos dentro de «La emoción del bacalao») con un objetivo claro: asegurar su pase a los cuartos de final de la Copa FIBA Europa. En un momento delicado por las numerosas bajas, los ‘hombres de negro’ necesitan una victoria para sellar su clasificación, siempre y cuando el PAOK Salónica derrote al BC Prievidza.
Problemas físicos y nuevas adaptaciones
El equipo vizcaíno llega a Lisboa muy mermado físicamente. Stefan Lazarevic y Amar Sylla siguen de baja, con el senegalés fuera por un largo periodo de tiempo. Además, Melwin Pantzar, Harald Frey, Darrun Hilliard y Bassala Bagayoko son dudas, mientras que el propio Frey ha estado jugando con molestias en el abductor. A pesar de ello, Jaume Ponsarnau tiene claro que el equipo debe adaptarse a la nueva realidad. «Queremos hacer las cosas bien y adaptarnos a esta nueva situación», afirmó el técnico de Tàrrega.
Con solo seis jugadores de la primera plantilla disponibles, Ponsarnau ha convocado a tres canteranos: Bingen Errasti, Kepa de Castro y Urko Madariaga, este último debutante en la competición continental. El técnico reconoce la importancia de «adaptar roles» para afrontar el desafío. «Es un momento de adversidad, pero el equipo es valiente y estamos convencidos de que podemos superar estas dificultades», añadió Ponsarnau.
Rival complicado: un Sporting de Portugal físico
El Sporting de Portugal, aunque sin victorias en lo que va de segunda fase, no es un rival a subestimar. En la primera vuelta, el equipo luso ya mostró su fortaleza, a pesar de caer 94-79 en Miribilla. «Es un equipo físico, de músculo, que nos hizo daño en el rebote», señaló Ponsarnau, quien destacó que los lusos tienen jugadores capaces de hacer daño en varias facetas del juego.
En particular, el pívot Brandon Johns, con su capacidad de dominar el rebote ofensivo, y el alero Francisco Amarante, quien fue una amenaza notable en el primer enfrentamiento, son dos de los puntos más peligrosos del Sporting. Además, jugadores como Malik Morgan, Stephan Swanson y Maleeck Harden-Hayes representan una amenaza constante en el perímetro.
Objetivo claro: pasar a cuartos
El Surne Bilbao llega a este partido con cuatro victorias consecutivas, un buen momento de forma que contrasta con las dificultades físicas que atraviesa. A pesar de las ausencias, el equipo tiene claro el objetivo: asegurar el pase a los cuartos de final. Con un balance de 3-0 en el Grupo M, una victoria en Lisboa, combinada con un triunfo del PAOK, permitiría a los bilbaínos sellar su clasificación matemática.
«Es importante lograr la clasificación lo antes posible», afirmó Ponsarnau, quien no quiere que las circunstancias mermen el rendimiento de su equipo. El técnico también subrayó la importancia de seguir creciendo como equipo, a pesar de las dificultades. «El equipo tiene margen de mejora y queremos seguir aprendiendo de estas situaciones», dijo.
El premio en juego
Con todo por decidir, el Surne Bilbao afronta este partido con la mirada puesta en el premio: conseguir el pase a cuartos de final de la Copa FIBA Europa. Aunque las bajas y la escasez de efectivos obligarán a hacer ajustes, la victoria en Lisboa sería un paso crucial para conseguir el objetivo de defender el título. Aún con el reto de enfrentar a un Sporting físico y motivado, los ‘hombres de negro’ son conscientes de la importancia de seguir avanzando en la competición europea, donde el premio es una plaza en la siguiente fase.