El Departamento de Salud pretende abrir la próxima campaña de vacunación de la gripe en Euskadi a toda la población, sin limitaciones y sin cita previa, incluso fines de semana, con el fin de que hacer «más fácil» la vacunación y que pedir fecha para ponerse la vacuna «no sea un problema», según ha explicado el consejero de Salud del Gobierno vasco, Alberto Martínez.
En una entrevista a ETB2, recogida por Europa Press, Martínez ha destacado que la campaña de vacunación de la temporada 2025-2026 ha sido «un éxito» porque se ha conseguido llegar a «prácticamente un incremento del 11% en toda la población», con 600.000 personas, y ha señalado que cuando se facilitó la vacunación sin tener que pedir una cita «se consiguió llegar a un público que hasta ahora no llegábamos».
Pequeño repunte
Tras recordar que, tal y como informó el Departamento de Salud este pasado lunes, la gripe ha tenido esta última semana «un pequeño repunte alrededor de un 4%», tras alcanzar el pico y después de tres semanas de descensos continuados, Martínez ha señalado que esta semana de navidades y de agrupaciones familiares ha supuesto «un pequeño incremento también en la asistencia hospitalaria, pero no tanto en los ingresos en las UCI».
Alberto Martínez, que ha precisado que los datos de la gripe se recaban a través del sistema de vigilancia epidemiológica que siempre va con «un cierto decalaje» y del propio sistema sanitario a través de la asistencia en centros de salud y en hospitales, ha recordado que en el mes de octubre anticiparon que, especialmente en Bizkaia y en la OSI de Barrualde-Galdakao se veía «una presión asistencial alta en octubre que venía a reflejar prácticamente los datos que teníamos el año anterior cuatro semanas después, es decir, que la gripe se estaba anticipando cuatro semanas».
«Inmediatamente después vimos también que ese efecto se producía en la OSI de Basurto y en la OSI de Urduliz y la decisión fue anticipar la vacunación para que el mayor número de gente posible estuviera vacunada cuando llegara la máxima ola y lo que hicimos fue abrir un punto de refuerzo de vacunación en Bizkaia, que era donde estábamos viendo la mayor incidencia», ha indicado.
El consejero de Salud ha explicado que también tuvieron «preparado» otro punto de refuerzo de vacunación en San Sebastián, en el frontón Atano, y otro en Álava, en el frontón Lakua, pero, «en ese momento, por los datos que teníamos, no era necesario».
De cara a la próxima campaña de vacunación de 2026-2027, ha dicho que están reflexionado sobre «cómo hacerlo y los sitios que sean los más operativos», porque el objetivo es «abrir una vacunación a toda la población sin limitaciones y sin cita previa, incluso fines de semana, para favorecer hacerlo fácil y para que no sea un problema la petición de cita».
En ese sentido, ha recordado que, hasta la campaña actual, se abría primero la vacunación por etapas a la población diana, como mayores de 60 años, enfermos crónicos, mujeres embarazadas y niños de 6 meses a 5 años. Ahora, ha insistido, el objetivo es «abrir la vacunación a toda la población sin limitaciones y sin cita previa».
SALUD, PRINCIPAL DERECHO
Alberto Martínez ha destacado que el objetivo del Departamento que gestiona es que «la salud y la sanidad sea cada día mejor» y, ante la preocupación por la salud que trasladan los vascos en las diferentes encuestas, el consejero ha señalado que «la salud, después de la pandemia, es la principal preocupación y el principal derecho del ciudadano».
En esa línea, ha indicado que con el Pacto de Salud, tras una época en la que había «una ruptura de consensos» en el ámbito político y entre agentes sociales y profesionales, se buscó, «por lo menos, poder escuchar gentes diferentes, con opiniones y culturas diferentes, sobre un elemento que es el derecho a la salud, principal derecho del ciudadano hoy en día, y sobre Osakidetza».
Con el Pacto de Salud, ha insistido, se quería «buscar consensos para, además de fortalecer y reforzar el sistema sanitario, plantear los elementos de transformación y modernización con el máximo consenso entre profesionales y pacientes que fueran representativos de una sociedad que es plural».
En estos momentos, ha reconocido que Osakidetza tiene «un déficit de profesionales para todas las cosas que quiere hacer» y ha insistido en que «la responsabilidad y la competencia en que haya profesionales es del Ministerio de Sanidad».
Martínez, que ha recordado que este año se bajará la edad del cribado de mama a los 48 años y el próximo a los 45 años, y que ya el año pasado se amplió hasta los 75 años el cribado de colón, ha diferenciado entre salud metal, una patología «muy compleja» atendida por la red de salud mental y hospitales de agudos, y el bienestar emocional, motivo de una de cada tres consultas en Atención Primaria.
Por ello, se ha procedido al despliegue de «psicólogos generales, no psicólogos clínicos», porque «no hay suficientes psicólogos clínicos para desplegarlos en Atención Primaria» y se va a realizar una prueba piloto para testar si con «los psicólogos asistenciales se puede dar una respuesta de acompañamiento, de enseñanza a estos pacientes, incluso filtrarlos para llevarlos a un psicólogo clínico si fuera necesario». «Testaremos a los tres, a los seis y a los 12 meses, e iremos viendo la respuesta», ha precisado.
Sobre la huelga de médicos para reclamar un estatuto propio, Martínez ha recordado que el Estatuto Marco que establece el marco de relaciones de los trabajadores estatutarios es «una competencia exclusiva del Ministerio de Sanidad, que lleva ya 12 borradores y lo tiene que elevar al Consejo de Ministros y luego al Congreso para su aprobación».
En ese sentido, ha dicho que el Departamento de Salud está en condiciones de negociar «todo lo que salga fuera del Estatuto Marco» y ha apelado a la responsabilidad porque «después de dos años y de 12 borradores es el momento de llegar a un punto de acuerdo», porque «el que está sufriendo estas circunstancias es un paciente que necesita una asistencia».
Además, tras afirmar que la relación personal con la ministra de Sanidad, Mónica García, es «buena» porque es una persona «cordial», ha dicho que desde Euskadi lo que buscan es «fortalecer nuestro sistema sanitario», pero en eso no encuentra una respuesta «adecuada», como tampoco la ha encontrado «ni en la falta de profesionales, ni en la valoración de euskera».
«FALTA DE PROFESIONALES»
En ese sentido, ha apuntado que «la falta de profesionales» y la «cantidad que pagamos por la asistencia sanitaria fuera de Euskadi debilitan nuestro sistema sanitario». «Pagamos más que el resto de las comunidades juntas, hemos pedido las facturas de qué es lo que nos giran y todavía estamos seis meses esperando qué es lo que nos quieren facturar», ha criticado.
Martínez ha recordado que también han pedido al Ministerio de Sanidad que en el MIR se pondere, a igualdad de nota, el conocimiento del euskera, «porque lo reconoce la ley». «La ley dice que se puntuarán las habilidades comunicativas y, en Euskadi, la habilidad comunicativa con un paciente es saber euskera, entre otras cosas», ha remarcado.
Tras señalar que también han solicitado tener la capacidad de acreditar a unidades docentes, una petición que tampoco se ha atendido, Martínez ha lamentado que su Departamento está en una relación con el Ministerio de Sanidad «en la que parece que la interlocución no se atiende» y en la que los temas «quedan en una vía muerta, porque no avanzan en absoluto».